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Seminario Economía Dominicana: Desafíos y Oportunidades

Palabras de Clausura
Presidente de la República Dominicana
Presidente de la República Dominicana - Dr. Leonel Fernández Reyna
   
Honorable Señor Vicepresidente de la República doctor Rafael Alburquerque,
Señores Secretarios de Estado,
Señor Gobernador del Banco Central
Señor Consultor jurídico del Poder Ejecutivo
Señor Superintendente de bancos,
Monseñor Agripino Núñez Collado, Rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra coordinador del Dialogo Nacional,
Distinguida Primera Dama,
Señores Representantes del Cuerpo Diplomático,
Representantes del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo y del programa de Naciones Unidas para el Desarrollo,
Señores representantes de los partidos políticos,
Señor presidente de la Junta Central Electoral,
Señores representantes de los distintos sectores productivos del país, de la sociedad civil y del sector laboral,
Señoras y señores,
Amigos todos,

Creo que hemos tenido una jornada de reflexión de dos días que debemos considerar como memorable, realmente ha sido un esfuerzo magnifico, extraordinario, de gran calidad, que hemos tenido aquí durante estos dos días que nos van a servir para una mejor comprensión de la realidad dominicana en estos momentos, y para clarificar las acciones que tienen que ser emprendidas hacia el futuro para asegurarle a la República Dominicana un porvenir de desarrollo y de bienestar para todos los hijos de esta tierra.

Yo quisiera empezar mis palabras por reconocer la labor de la secretaría técnica de la presidencia, de la secretaría de la presidencia y de la secretaría administrativa de la presidencia, por esta labor organizativa de este encuentro, también reconocer el entusiasmo y el interés de monseñor Agripino Núñez Collado que tan pronto le expresamos la decisión del gobierno de organizar este evento, inmediatamente intervino de manera directa y entusiasta; felicitar a todos los panelistas por la calidad de sus exposiciones; por supuesto agradecer la presencia de todos ustedes aquí que han mostrado también un interés fuera de lo común. Esta actividad se ha desarrollado sábado y domingo, generalmente días tomados para el descanso por parte de gente que esta muy dedicada al trabajo, y sin embargo ayer sábado todo el día y hoy domingo a pesar de amanecer un día lluvioso, ha habido una presencia masiva, activa, dinámica, interesada, que se ha mantenido hasta el último momento, de manera que todo esto no hace más que reflejar el genuino interés, este, yo diría, la preocupación que todos tenemos, por entender la problemática de la República Dominicana en este momento, y como todos podemos contribuir para que la República Dominicana marche hacia delante. Alguien recordaba hace un momento, que algo parecido habíamos realizado al inicio de nuestro pasado gobierno en 1996 con el encuentro de Bocachica. Efectivamente, nos reunimos en 1996, convocando a los distintos sectores de la vida nacional y aquel esfuerzo de reflexión marcó la pauta de lo que iba a ser toda la gestión de gobierno del año 1996 hacia el 2000, y el hecho de que incorporásemos a los debates y a la reflexión a los distintos sectores de la vida nacional, de alguna manera contribuyó para que aquella gestión avanzase en la conquista de los objetivos programáticos que se habían planteado. Me parece que un esfuerzo de esta naturaleza tiene que repetirse periódicamente y lo que me permito proponer a la sala es que esto lo podamos repetir anualmente, con la finalidad de evaluar los logros y los resultados obtenidos de lo que se ha discutido aquí y que debe concluir, como también se sugirió, en un plan de acción, y que ya ese plan de acción entonces lo vamos evaluando anualmente sobre la base de qué se ha conseguido, que ha quedado fuera, y que nuevos esfuerzos tienen que ser renovados y emprendidos hasta que alcancemos estas metas que nos hemos trazado. Por tanto no siento que esto es un mero encuentro de tipo académico, de presentar ideas que ya luego no puedan ser llevadas a la práctica. Todo lo contrario, es un esfuerzo para articular de manera conjunta y consensuada un plan de acción, y que ese plan de acción se someta a una evaluación periódica anual que nos permita entender dónde estamos. De manera que esto tiene un sentido muy práctico para ver de qué manera entre todos conducimos a la nación hacia las metas de progreso y de bienestar. Por supuesto, este encuentro tiene un valor añadido especial; aquí están las fuerzas vivas del país, aquí están los representantes de los sectores más dinámicos de la vida nacional. Aquí está el CONEP, los empresarios de la República Dominicana están representados aquí a través del CONEP, veo los representantes de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios, veo a los representantes del sector industrial, veo a los representantes del sector de zonas francas, a los representantes del sector turístico, del sector agropecuario, del sector de la minería, el sector laboral, en fin; de las fuerzas políticas más activas de la vida nacional, incluyendo la participación ayer del presidente de la Cámara de Diputados, lo que indica que todo el espectro nacional, político, empresarial, sociedad civil, medios de comunicación han estado representados en este evento. Por consiguiente es una mezcla de Fuerzas Vivas de la Nación con lo que podríamos considerar también la “inteliyencia” de la República Dominicana, aquí ha estado la “Elite” de la sociedad dominicana pensando su realidad actual y proyectando hacia el futuro, y eso le da a este evento una calidad especial que no debemos soslayar sino por el contrario enfatizar para darnos cuenta de la trascendencia de este encuentro que hemos tenido aquí.

Por la precisión y la exactitud de la relatoría que acaba de leerse parecería que mi intervención aquí huelga pero lo que quisiera es aprovechar esta oportunidad mas bien para colocar en perspectiva y colocar dentro de un cierto contexto lo que hemos conversado aquí durante estos dos días y plantear alunas acciones inmediatas de cómo conducirnos entonces hacia el futuro. Lo que ha resultado como un consenso es que efectivamente en estos momentos en la República Dominicana estamos tratando de superar una crisis. Una de las crisis más aguda y más severa que ha tenido la República Dominicana. Lo importante es entender las causas o las razones de esa crisis, y yo creo que en estos dos días eso ha quedado bien claro, y es importante entenderlo porque sino entendemos las causas que dieron origen a la crisis, es difícil que la podamos superar. Lo que hemos logrado entender es que esta crisis se debió fundamentalmente a un manejo inadecuado de la política fiscal, de la política monetaria y de la política cambiaria que condujo a un incremento de la deuda pública de la República Dominicana, tanto la deuda externa como la deuda interna, hasta llevarla a los niveles de un 55 por ciento del Producto Interno Bruto; la deuda prácticamente se duplicó en cuatro años, y ahí esta el malestar que la República Dominicana ha estado experimentando. Recuerdo que en el discurso de toma de posesión establecí que esa crisis era de múltiples dolencias: fiscal, cambiaria, monetaria, de deuda pública, que luego se reflejó en aumento de tasa de interés, en aumento de inflación, en aumento de desempleo, en incremento de la pobreza, todo esto junto decía, que había llevado al pueblo dominicano a convertirse en un paciente de pronostico reservado, en un paciente sometido a cuidados intensivos, y efectivamente esa era la realidad de la República Dominicana al 16 de agosto del 2004, un paciente bajo cuidados intensivos. ¿Qué es lo que hemos hecho al cabo del primer año de gestión?, lo que hemos hecho es haber creado un equipo de gerencia de crisis, y ese equipo de gerencia de crisis ha trabajado sobre los factores o elementos que dieron origen a la crisis. Lo que hemos hecho es tomar medidas de corto plazo en gerencia de una crisis para volver a establecer los fundamentos de funcionamiento de la economía dominicana en el ámbito fiscal, en el ámbito monetario, en el ámbito cambiario y las demás variables que se derivan del manejo adecuado de estos factores: reducción de la inflación, reducción de la tasa de interés y reactivación del crecimiento de la economía dominicana.

En definitiva, con la firma del Fondo Monetario Internacional con el gobierno dominicano buscábamos rescatar la credibilidad y la confianza en la solvencia pública de la República Dominicana, y entendemos que al cabo del primer año de gestión de gobierno eso se ha cumplido, pero se ha dicho ¡cuidado! No caigamos en la autocomplacencia, y es verdad, porque con este primer año de gestión de crisis, lo que hemos logrado es que el paciente bajo cuidados intensivos haya sido trasladado a una sala de paciente en convalecencia, de paciente en recuperación. Al paciente de la economía dominicana no se le ha dado de alta, sigue hospitalizado, lo que ha cambiado es de cama, lo que ha cambiado es de sala. Antes estaba con suero, estaba con mascara de oxigeno, estaba sometido a cuidados intensivos, ahora esta en recuperación y en convalecencia pero sigue siendo un paciente frágil, sigue siendo un paciente débil, y de lo que se trata ahora es justamente de como de la sala de convalecencia a ese paciente se le da de alta y se reintegra definitivamente hacia lo que es una vida sana, una vida fuerte, una vida que transmita la sensación de una vida larga y productiva. Y eso entonces nos lleva a pasar del plano de medidas de corto plazo a medidas de mediano plazo y medidas de largo plazo. Yo creo que hemos superado los desafíos del corto plazo, la economía dominicana no ha sucumbido, no ha colapsado, supero la etapa de la crisis, pasamos a una segunda etapa, ¿de qué se trata?, de consolidar los logros obtenidos, de lo que se trata ahora es de consolidar el entorno macroeconómico, de crear un clima adecuado de inversión, de cómo la República Dominicana se integra ahora a los mercados internacionales y le podemos sacar provecho a las distintas oportunidades que se nos presentan. Estamos ahora justamente en la fase inicial de ese segundo tramo. En consolidar el entorno macroeconómico y movernos hacia otras áreas complementarias como serian el fortalecimiento de la institucionalidad, de un estado democrático de derecho en nuestro país, en poder establecer las políticas sociales que vayan orientadas hacia mejorar la calidad de vida de nuestros conciudadanos, no solamente a lograr la consolidación del entorno macroeconómico sino a reactivar el crecimiento de la economía, a generar empleos y a ser competitivos. En esa dirección es que nos movemos, para alcanzar los que son los objetivos de largo plazo, que son fundamentalmente el lograr un desarrollo humano sostenible y garantizar la competitividad de la República Dominicana, que va a requerir de dos elementos fundamentales, que aquí se ha dicho con mucha elocuencia; primero el desarrollo del capital humano, que es fundamentalmente educación, que es salud, condiciones sanitarias adecuadas, que es vivienda, que es transporte, es decir todo lo que hace que un ser humano disfrute de las condiciones de una vida moderna y civilizada, y en segundo lugar lo que tiene que ver con infraestructuras modernas en la República Dominicana. Cuando logremos combinar eso, un estado democrático, respetuoso de las libertades fundamentales, con un aparato judicial que pueda actuar profesionalmente, despolitizado por completo, donde haya una situación de transparencia real en el manejo de los fondos públicos, una relación armoniosa entre el sector público y el sector privado, la República Dominicana irá avanzando hacia la conquista de sus grandes metas de desarrollo. Ahora bien, ¿que ha pasado?, que en medio de este primer año de tratar de solucionar la crisis heredada, surgen nuevos desafíos que no estaban presentes. Y esos nuevos desafíos se suman a los viejos desafíos y en un contexto político donde el equipo de gobierno esta en minoría donde deben tomarse decisiones fundamentales como es el Congreso de la República Dominicana. Debo reconocer sin embargo, y lo he hecho en otras ocasiones, que durante este primer año de gobierno ha habido una actitud de cooperación por parte del Congreso, que es lo que ha hecho posible que efectivamente hayamos podido dar repuesta a algunos de los problemas urgentes que se hallaban en la agenda nacional. No habría sido posible el ajuste fiscal hecho a finales del año 2004, requisito exigido por el Fondo Monetario Internacional para suscribir el acuerdo, si no hubiésemos contado con el respaldo del Congreso. De manera que ahí hay una lección clara, para que el país pueda superar sus dificultades, para que el país pueda progresar se requiere de la participación de todos, nadie lo puede hacer aisladamente, esto no puede hacerse en conflicto ni en confrontación, tiene que hacerse sobre la base del interés nacional predominando entre fuerzas políticas, sector empresarial y todos los actores de la vida nacional. Avanzamos sobre la base de que se produjo una cooperación entre todos los sectores que componen el espectro nacional en nuestro país. Ahora, para que podamos avanzar en lo inmediato se requiere una reforma fiscal, y esa reforma fiscal tiene que asumirse con el mismo criterio de interés nacional con que se han asumido las medidas anteriores. Si se convierte el debate sobre la reforma fiscal como un conflicto entre fuerzas políticas, no es verdad que quien se estará afectando más es al partido de gobierno, o es al gobierno de la República Dominicana. Porque el actual gobierno puede manejarse con la situación fiscal tal como existe hoy día. Es mas, se siente hasta más cómodo porque lo tiene seguro, cobrar un 13 por ciento de comisión cambiaria en Aduanas, es mucho más seguro que cobrar ITBIS después que la mercancía sale de Aduanas y va al mercado. Pero nosotros sabemos que eso no es lo más conveniente para la República Dominicana, porque no habría tenido ningún sentido ratificar el DR-CAFTA si eso no se acompaña de una reforma fiscal que en el fondo lo que significa simple y llanamente es la transformación del sistema tributario de nuestro país, no es que se va a recaudar de más, es simple y llanamente que Aduana deja de tener el peso que tradicionalmente ha tenido en término recaudatorio para que eso pase a ser la Dirección General de Impuestos Internos.

Entonces, hacer de esto un escenario de confrontación y decir que ahora hay 9 mil millones de pesos de más en los cálculos del gobierno, como una manera de retrasar su aprobación en el congreso, no es la manera más afortunada de tratar este tema, porque insisto no es al gobierno a quien se le estará afectando, se estará afectando a zonas francas, que en estos momentos genera grandes expectativa de nuevas inversiones al país y que solamente espera el ver que efectivamente logremos articular de forma definitiva lo que es la aprobación de la reforma fiscal para que las condiciones estén dadas de nuevas inversiones y expandir las que ya están aquí en la República Dominicana. No aprobarlo ¿que significa?, que podamos seguir perdiendo empleos en zonas francas, luego no es al gobierno, se estará afectando a esos sectores de la vida nacional que están a la espera de que podamos aprobar una medida de esa naturaleza como es la reforma fiscal. El gobierno también sobre este particular ha sido claro, si se entiende que hay alguna partida que pueda afectar a algún sector en su desempeño, el gobierno está dispuesto a escuchar las razones y los argumentos que se esgrimen y lo único que quisiera es que se buscara otra figura para compensar ese aspecto, lo cual, ya el gobierno tendría algunas perdidas o disminuciones en lo que tiene que ver con esta compensación fiscal. Por esa razón escuchamos las palabras del doctor Marino Vinicio Castillo con respecto al campo y estamos plenamente dispuesto a escuchar sus alegatos, si efectivamente se entiende que hay medidas orientadas, en la reforma fiscal, que pudieran ser perniciosas o perjudiciales al buen desempeño del sector agropecuario, el gobierno esta dispuesto a escuchar y a buscar alternativas para una correcta y adecuada solución a este problema. Y lo mismo ya lo hemos hecho con otros sectores, con el sector turístico recientemente tuvimos una reunión para escuchar sus puntos de vista, y cómo esta reforma fiscal no vaya a afectar su competitividad, de manera pues que hay flexibilidad y disposición al diálogo por parte del gobierno en todo esto, porque entendemos que efectivamente de lo que se trata es de crear las condiciones de la competitividad de largo plazo de todos los sectores de la República Dominicana, y este es el momento en que debemos hacerlo, porque en verdad a pesar de los distintos desafíos que estamos observando en la agenda nacional, al mismo tiempo nos damos cuenta que nosotros tenemos un gran privilegio, el privilegio histórico de ser los arquitectos de la mas profunda transformación que la República Dominicana habrá experimentado en mas de un siglo. En estos momentos se están abriendo las posibilidades en nuestro país para que las transformaciones más impactantes en el bienestar de la República Dominicana se produzcan. De lo que estamos hablando es que estamos transformando la naturaleza del modelo de desarrollo del país, que ha sido un modelo de economía con crecimiento hacia adentro y ahora estamos hablando de una economía que va a crecer hacia fuera. Estamos hablando de convertir a la República Dominicana en una potencia exportadora, y esas posibilidades existen, porque hemos suscrito un acuerdo que nos permiten el libre acceso al mercado más poderoso e influyente que es el mercado norteamericano. Pero estamos negociando un acuerdo de libre comercio con el Canadá y después tendremos que hacerlo con México. Y luego con Centroamérica y todo apunta a que el CAFTA en algún momento se convierta en NAFTA, que sería el acuerdo de libre comercio de las Américas y que sería la integración comercial de todo un hemisferio, y la República Dominicana tendría que pensar en el futuro negociar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, y tendremos que pensar como aprovechamos mejor nuestros vínculos actuales con España, para poder promover y poder exportar mayores cantidades de bienes y servicios de la República Dominicana hacia España, pero también después hacia Francia y hacia Italia y hacia Alemania y cómo promover el turismo en todos estos países y también en el mundo asiático del que se hizo referencia aquí en nuestras discusiones. Entonces este es un momento estelar de la vida histórica de la República Dominicana, cambiar la naturaleza de un modelo económico de cerrado a abierto, de desarrollo hacia adentro a desarrollo hacia fuera, de un modelo que ha sido de trabajo intensivo hacia uno que se convertirá en capital intensivo, en como potencializar, democratizar y masificar el uso de la tecnología de la comunicación en la República Dominicana. Yo creo que en lugar de sentirnos abrumados, en lugar de sentirnos intimidados por la cantidad de desafíos, lo que debemos es sentirnos privilegiados por el hecho de que se nos brinda una oportunidad histórica para definitivamente transformar un país, que es lo que tenemos por delante, en la República Dominicana en estos momentos.


Por tanto no son tiempos de lamentarse, no son tiempos de recriminarse, sino que son tiempos de lugar, son tiempos de realmente integrarse a una causa que es noble, a una causa que es justa y que hará de la nación Dominicana una mejor nación que la que tenemos hoy día. Pero todo esto va a requerir, insisto, de la unidad nacional, de la unidad del pueblo dominicano a través de sus distintas expresiones políticas, culturales, económicas etc., porque la verdad es que sí, al final saldremos airosos, pero en el camino tendremos muchas dificultades y muchos obstáculos que hay que saber vencer. Tenemos por ejemplo, de los viejos desafíos, este tan dramático que se ha discutido aquí y que yo creo que tenemos que hacer algo especial para tratarlo más en detalles, que es el tema eléctrico nacional, y sin lo cual, si no logramos resolver el tema eléctrico nacional, tendremos dificultades para acelerar el proceso de desarrollo y de competitividad de la República Dominicana. Desde que yo tengo uso de razón, en la República Dominicana siempre ha habido apagones, hay por lo menos cuatro décadas que de manera persistente tenemos apagones, llegamos a entender en algún momento que la causa de los apagones se debía a que se trataba de un monopolio del Estado que manejaba todo lo que tenía que ver con generación, distribución y comercialización del sistema eléctrico nacional, y que si nosotros le poníamos término a ese monopolio estatal, la Corporación Dominicana de Electricidad, la República Dominicana le podría fin a este mal secular que nos había impedido un desarrollo continuo y fluido. Y fue sobre la base de esa premisa que en la pasada gestión de gobierno asumimos el modelo de la capitalización, y naturalmente la capitalización no fue un invento de nosotros los dominicanos, ya había otras experiencias en América Latina, relativamente exitosas con el tema de la capitalización. No asumimos ni siquiera el discurso y la acción más radical que estaba en boga en América Latina y el Mundo entero que era la privatización. Como pasar de una propiedad Estatal hacia un modelo plenamente privado, en razón de la resistencia ideológica, política que había hacia lo que es un esquema privatizador y después el desprestigio en que cayó el modelo de privatización de las empresas públicas por los actos de corrupción o la falta de transparencia. Aquí asumimos una cosa que nos parecía de sentido común, el Estado no tiene porque renunciar a su patrimonio, el Estado no tiene porque enajenar lo que es su activo, lo mantiene, pero invitamos al sector privado a que haga una inversión equivalente al valor en mercado de ese patrimonio Estatal, si lo que el Estado posee equivale a 800 millones de dólares, que vengan inversiones por ese monto y lo que hacemos es duplicar el patrimonio. Y para hacer más eficiente este esquema entonces pongámonos en manos del sector privado. Bueno y con este criterio de capitalización y en el ámbito específico del sector eléctrico fijándonos en un modelo que ha sido exitoso, el modelo Chileno, donde hubo una división de generación, de transmisión, de distribución de comercialización, y ese modelo que ha sido exitoso lo hemos querido aplicar en la República Dominicana, y de hecho ha habido factores verdaderamente exitosos de ese proceso de capitalización del sector eléctrico de nuestro país, ¿porqué razón? Porque inmediatamente vinieron las mayores inversiones que jamás hemos tenido en el sector eléctrico de la República Dominicana a partir del año de 1999, y por consiguiente el problema de la insuficiencia de generación dejó de ser un factor determinante en las carencias de la sociedad dominicana en lo que tiene que ver con el servicio eléctrico. Es mas, hoy por hoy, todavía, a pesar del incremento de la demanda que se ha producido en la sociedad dominicana, hoy por hoy, el problema del sector eléctrico no es un problema de generación. Todavía tenemos un nivel de generación que va por encima de la demanda creciente en la República Dominicana. Lo que hemos previsto en el gobierno es que si no tomamos medias ahora en lo que tiene que ver con generación, para el año 2007, tendríamos una insuficiencia ya, y por eso hemos estado llamado a una licitación pública internacional para nuevas inversiones en lo que tiene que ver con generación, porque la sociedad dominicana va incrementando su demanda permanentemente, y lo que tenemos hoy ya sería insuficiente a partir del año 2007.

No ha sido la generación, no ha sido la falta de inversión del sector privado en el esquema de capitalización para resolver el problema eléctrico. El problema ha estado mas bien en lo que tiene que ver con la distribución, con las pérdidas técnicas y con las pérdidas que se tienen ya en el área propiamente de distribución, además, de la fragilidad de una tecnología que viene a ser obsoleta porque continuamente se sale por un parche, continuamente se sale del sistema porque hay que arreglar un aspa, por cualquier motivo continuamente se vive saliendo el sistema y ya es una demostración de que hay determinada plantas que empiezan a ser obsoletas por lo menos en un cierto sentido y que no logran satisfacer plenamente la demanda que tiene la población de un sistema eléctrico plenamente confiable. Bueno, pero en adición al problema de la distribución, yo creo que hay un aspecto que tiene que ser asumido con toda responsabilidad, se planteó aquí hoy, el tema de la renegociación de los contratos. Nosotros sabemos que en la historia de la solución del problema eléctrico, hubo un momento en que efectivamente había un monopolio absoluto por parte del Estado a través de la Corporación Dominicana de Electricidad y que se inició en la República Dominicana un proceso que es universal, la contratación de los productores independientes o llamados IPP’s, y que ese proceso de contratación de generadores independientes en la República Dominicana fue imprescindible, inevitable y necesario porque el Estado carecía de los recursos para hacer las inversiones en generación. Pero nosotros sabemos que no todo fue transparente en esas negociaciones, y no solamente no lo ha sido la República Dominicana, en muchos otros lugares no ha habido plena transparencia en la contratación de IPP’s, es mas, aquí en la pasada administración, renegociamos un contrato por la sencilla razón de que se cobraba por generación instalada y no por generación servida, de manera que el gobierno tenía que pagar mensualmente por 135 megavatios cuando lo que se producían eran 115 o 120 y era que en el contrato se establecía que era sobre la base de lo disponible y no sobre la base de lo generado. Se entendía que eso no podía ser, que el gobierno solo tenía que asumir el pago de aquello que había sido puesto al servicio de la ciudadanía, y se llegó a entender y se renegoció ese contrato, y efectivamente hoy día lo que se paga es por lo servido, no por lo disponible. Pero hay otros contratos donde las empresas cobran por capacidad instalada, y yo entiendo que una empresa que ha hecho una inversión, procure el retorno de la inversión, pero se entiende también que ese retorno de inversión que es de largo plazo, se da sobre la base del sistema tarifario, y se de sobre la base de otros componentes en el precio, pero si al mismo tiempo lo establezco en la tarifa, y lo establezco como tasa de retorno a la inversión, solo por estar la planta parada ahí, aunque no produzca nada, hay que pagar cinco millones de dólares mensuales, solo porque la planta está ahí, a nosotros nos parece que eso no puede ser así, a nosotros nos parece que eso debe ser reconsiderado, tiene que ser renegociado y tiene que ser rediscutido, porque si queremos efectivamente, que los usuarios dominicanos cumplan con su responsabilidad en el uso de la electricidad, la tarifa que debe llegarles tiene que ser una tarifa razonable. Y no puede haber una tarifa razonable cuando en algunos de esos contratos se están contemplando factores o elementos que contribuyen a un encarecimiento del uso de la energía. De manera que yo coloco aquí sobre la mesa a que procedamos en lo inmediato a una convocatoria para establecer una renegociación de los contratos eléctricos en la República Dominicana.

Por su puesto hay muchas otras medias que tienen que ser asumidas en lo que ver con el sector eléctrico, tenemos que mejorar esa capacidad de distribución, no se puede mejorar si no tenemos los medidores, tienen que instalarse los medidores y tienen que haber inspectores de las empresas distribuidoras que verifiquen el uso de esta energía, y el poder entonces establecer los mecanismos de control y de cobro, pero a mi me parece que cuando logremos eso no será tan difícil cobrar, aquí se ha dicho, la representante del Banco Mundial nos ha dicho, que el 85 por ciento de la falta de cobranza no viene de los pobres de la República Dominicana, viene de los que pueden pagar, y los que pueden pagar son fácilmente identificables. De manera que yo quiero transmitir aquí hoy que existe una voluntad política inalterable por parte de la Presidencia de la República de que las empresas distribuidoras, que saben quienes son los que no pagan, que sí pueden pagar, que se dediquen a establecer esos cobros. Insisto en que ese es un viejo desafío que nosotros tenemos, pero que podemos convertir en una gran oportunidad, mirando hacia el futuro lo que entendemos es que habrá de producirse un cambio, una modificación en la composición del parque eléctrico de la República Dominicana, porque el tipo de combustible que estas plantas utilizan, ya resulta insostenible. Por tanto mirando hacia delante, tenemos que producir un cambio en estos parques eléctricos, para que dependan menos de Bunker, y de fuel oil y de diesel y vallan hacia un tipo de combustible más barato y más limpio, gas natural, y podemos utilizar carbón con un sistema de filtros tecnológicos para mitigar las emisiones de dióxido de carbono y no contaminar la atmósfera.

Yo pienso que más allá del tema eléctrico tenemos desafíos en el tema de energía, que podemos convertir en oportunidades, efectivamente se ha hablado aquí de etanol, y existen las condiciones en la República Dominicana para producir etanol, y ya hemos estado en dialogo, en conversaciones con distintas instituciones a nivel internacional, a ver cómo en la República Dominicana se puede producir etanol, ya veremos y la combinación es de un cinco o un 20 por ciento con la gasolina, para que disminuya la factura petrolera de República Dominicana y por tanto la erogación de divisas y así podamos ahorrarnos eso aquí. Estamos hablando en materia energética de que ya hemos aprobado la primera instalación de energía eólica en República Dominicana, los primeros 50 megavatios, serán instalados en Baní con una empresa de Navarra que se dedica efectivamente a la producción de energía eólica, de manera que ahí estamos avanzando y son nuevas oportunidades que se nos presentan.


En el ahorro de energía, la Secretaría de Industria y Comercio está dando los primeros pasos, para la sustitución a nivel nacional, de los bombillos de generación de luz incandescentes por luz fluorescentes, en razón de que los bombillos de menor cantidad de watts fluorescentes generan mayor iluminación que los de mayor cantidad de watts incandescentes. Y por tanto el consumo de energía nacional también se ahorra y hay en esto un beneficio para la República Dominicana y para el gobierno. Estamos pensando que en las futuras flotillas de autobuses que deben venir al país dentro del programa de reorientación del sistema de transporte rápido masivo debemos pensar en los autobuses híbrido-eléctricos que ya están circulando en Europa y en los Estados Unidos.

Estos vehículos híbrido-eléctricos permiten, como son de circulación urbana, que 30 millas por hora puedan circular con un sistema de baterías eléctricas, y es solo después de una velocidad mayor de 30 millas por hora donde se dispara la combustión interna del motor sobre la base de gasolina. Si traemos autobuses híbrido-eléctricos estaremos ahorrándonos mucho en lo que tiene que ver también con la gasolina, y siempre he tenido la idea de que una ciudad como la ciudad de Santo Domingo que ya tiene dos millones de habitantes y se proyecta hacia el año 2010 con tres millones de habitantes, el poder contar con un sistema de transporte masivo rápido tipo metro, que se pueda utilizar para movilizar grandes núcleos humanos sin la utilización de ningún tipo de combustible. De manera que veo en el futuro de la República Dominicana la inevitabilidad de tener que contar con un sistema de transporte rápido masivo que no utilice el combustible convencional para poder trasladar grandes núcleos humanos. Todas esas son oportunidades que tiene la República Dominicana en lo que tiene que ver con energía y con el sistema eléctrico, es voltear lo que es un desafío y un reto en una gran oportunidad para el desarrollo nacional. Pero lo mismo, los desafíos que tenemos por ejemplo en lo que tiene que ver con la agricultura y con la minería, son grandes oportunidades. El campo dominicano lo que debe es aprovechar el DR-CAFTA y convertirlo en una gran oportunidad. ¿Y como hacerlo? transformándose por igual, porque insisto lo nuestro ahora es ¿Cómo nos transformamos en cada ámbito? Y el sector agropecuario pesara en la agroindustria, y como añade valor agregado a su producto natural, y como convierte eso en una plataforma de exportación, y efectivamente ese es el futuro, además de garantizar el consumo interno de la República Dominicana, el transformarse en una agroindustria con fines de exportación. Pero en lo inmediato creemos tener una buena noticia al sector agropecuario surgida del desafío del petróleo, porque con PETROCARIBE con la suscripción del programa de PETROCARIBE con Venezuela, lo que tenemos es 50 mil barriles de petróleo que ingresarían a la República Dominicana de los 165 mil diarios que utiliza la concomía nacional, de esos 50 mil barriles que ingresaría por PETROCARIBE, pagaríamos el 60 por ciento en lo inmediato, y el 40 por ciento es un crédito a 25 años con dos años de plazo a un dos por ciento de interés. Ahora lo interesante es esto, que tanto en relación al 60 por ciento de la factura que tiene que asumirse de inmediato, como el 40 por ciento que se asume como crédito, la sociedad dominicana puede pagar eso no en efectivo sino con bienes y servicios, por consiguiente, el sector agropecuario puede contribuir con sus bienes al pago de esa deuda que República Dominicana asume con su proveedor petrolero Venezuela.

Los productores de arroz, los productores de habichuelas, los productores de guineos, los productores de plátanos, el gobierno les compraría parte de su producción y con estos bienes le pagaría al gobierno de Venezuela. Por consiguiente fíjense ustedes como una cosa tan negativa como esta del alza del petróleo de repente se convierte en una fuerza positiva para la reactivación del sector agropecuario de la República Dominicana. Son oportunidades que aparentemente no se veían y que van surgiendo en el decantamiento de los acontecimientos. Pero así como ha surgido PETROCARIBE hemos recibido la invitación por parte del gobierno de México, para cuando estemos en la cumbre de Salamanca, el gobierno de México ha solicitado un encuentro aparte con los gobiernos de Centro América y de la República Dominicana y parece que la oferta es, ¿Cómo México también puede contribuir con la República Dominicana en lo que tiene que ver con la factura petrolera?, y estoy seguro que después que México lo haga, también con ECOPETRO en Colombia tendremos algunas posibilidades de programas que contribuyan a aliviar la carga de la factura petrolera en la República Dominicana. De manera que la iniciativa de PETROCARIBE, esta generando también una iniciativa Mexicana y una iniciativa Colombiana y hemos escuchado la iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo de crear un fondo de estabilización petrolera que nos permita sortear todas estas dificultades. Y yo les digo a ustedes, los dos enemigos que tiene el desarrollo en la República Dominicana son dos partidos; uno se llama el PP y otro se llama el PEN, el PP es el Partido Petrolero y el otro es el Partido Eléctrico Nacional, si derrotamos esos dos partidos el camino esta abierto para un futuro próspero en la República Dominicana.

Yo no quisiera agobiarles mas de lo debido, yo se que la hora avanza, y ayer el Secretario Técnico hizo prácticamente una amenaza, “el domingo nos volvemos a reunir pero sin almuerzo”, eso me obliga también a ser breve en esta parte final de mi intervención, pero no quisiera terminar sin puntualizar algunas ideas básicas de poder armonizar lo que pueden ser visiones en conflicto. Uno tiene que ver con el problema de la tasa de cambio, los subsidios y el manejo cuasi fiscal. Los sectores generadores de divisas, fundamentalmente el sector de zonas francas y el sector turístico, ven en la apreciación del tipo de cambio una especie de amenaza de su competitividad a largo plazo, y yo creo que pueden tener razón en este argumento, y ayer tanto el gobernador del Banco Central, como el Fondo Monetario Internacional, se explayaron, se extendieron en consideraciones sobre este particular. Hace exactamente un año la preocupación era a la inversa, hace un año la preocupación era: ¿y usted cree que la tasa de cambio podrá bajar a menos de 40? Y yo recuerdo que me reuní en la transición con algunos empresarios y le decía; miren, yo pienso que si hacemos como los comerciantes que nunca le ponen un precio redondo al artículo, las cosas nunca valen seis pesos, valen 5.99, o nunca vale tres pesos, vale 2.99, pero ese efecto psicológico de ese decimal final, yo les decía, yo pienso que se produciría un gran efecto psicológico si logramos colocar la tasa a 39.99 por un dólar. Por lo menos esta por debajo de 40, pero lo cierto es que hubo una recuperación de la confianza más allá de lo previsto, y la tasa de cambio se colocó a 29.99, es decir por debajo de 30 y hemos logrado una estabilización por más de un año, justamente entre 29 , 30, 31 etc. O sea ha habido una estabilización en la tasa de cambio, y esa tasa de cambio ahora ha generado una preocupación distinta, la preocupación de si esa tasa de cambio no es competitiva para los sectores generadores de dividas, y se ha hablado aquí que debe establecerse esa relación entre; apreciación del tipo de cambio o la tasa de cambio con relación a la tasa de paridad. Honestamente yo les digo lo siguiente, en relación con la tasa de cambio, como con todo, lo que se requiere es un equilibrio. El equilibrio que efectivamente la tasa de cambio sea competitiva para los sectores generadores de divisas pero que no resulte perjudicial para el resto de la población, porque un peso que se devalué significa inflación para los pobres, ahora un peso que se sobrevalúa significa entonces falta de competitividad para los sectores generadores de divisas, ¿qué se requiere? El balance, ¿Cómo se establece el balance? Lo va indicando el mercado. Tenemos una tasa flexible, tenemos una tasa flotante, el mercado irá indicado efectivamente, el valor de la moneda dominicana. Yo creo que ahí estará la respuesta a ¿Cómo establecer ese equilibrio? Entre falta de competitividad para unos e inflación y disminución de calidad de vida para los demás. Sobre esa base iremos avanzando, ahora, algunas ideas que implica toma de decisiones y que fueron formuladas aquí, también requieren de nuestra intervención o de poder expresar nuestro punto de vista. Se habló por ejemplo de un sistema energético sometido a un subsidio cambiario, yo pienso que lo que se está planteando es que si la tasa de cambio no fuese lo que es, con la tarifa que ya se tiene en el sector eléctrico, sería sencillamente insostenible, porque tal como está, y estamos hablando de 22 centavos de dólar kilovatio-hora, pero a 22 centavos con una tasa a 30 o a 31 por uno, si esa tasa fuera de 50 por uno, o 40 por uno, o 60 por uno, sencillamente la economía dominicana en conjunto se desplomaría, aquello resultaría insostenible, absolutamente insostenible, de manera pues que la tasa de cambio, en este primer año de gobierno, ha contribuido, por lo menos a que no se produjera el desplome definitivo de la situación, y por eso hemos visto que en la fase inicial, en esta etapa inicial, el tema de la tasa de cambio ha sido crucial. Es más, si durante el año la tasa hubiese sido la que indicó el Fondo Monetario Dominicano de 37 por uno, ¿a como estaría el galón de gasolina?, yo creo que estaría cercano a los 200 pesos el galón de gasolina. 200 pesos el galón de gasolina, ¿es sostenible en la sociedad dominicana? Yo creo que hubiésemos tenido algunos estallidos sociales, algunas protestas, porque al fin y al cabo, ni siquiera en Estados Unidos o Europa los gobiernos escapan a la ira de los pueblos cuando ven que el alza en los precios de los combustibles se convierte en una espiral inflacionaria para los demás artículos que existen. En Estados Unidos o en Europa esto solo se refleja en una caída en el índice de popularidad del presidente, pero en países como los nuestros se convierte en protestas callejeras. Entonces yo creo que aquí hay una situación que debemos entender todos, hay elementos que son racionales desde el punto de vista económico pero que no son sostenibles desde el punto de vista social, y no son viables desde el punto de vista político. Hay decisiones que desde el punto de vista de la racionalidad económica: ¡impecables! Eso es lo que debe hacerse, pero desde el punto de vista de la viabilidad política ¡insostenible! Porque va a llevar a un trastorno, a una tensión a muerte, a la perdida de la legitimidad democrática y con eso a perderlo todo. Entonces, en el tema de la tasa de cambio y en el tema de los subsidios por igual yo estoy tan consiente como todos que el subsidio al sector eléctrico significa el no poder responder adecuadamente a la deuda social acumulada en la República Dominicana, pero observemos lo siguiente, que al inicio de este año con el Fondo Monetario y el Banco Mundial se había establecido que el subsidio al sector eléctrico seria de 650 millones de dólares, esa era la visión original, a una tasa de 37 por uno, a uno tasa de 30 por uno se estableció de 350 a 400 millones de dólares el subsidio. La ineficacia que hemos tenido en el gobierno en la parte de la distribución, mas el alza en el precio de los combustibles, más el incremento del consumo eléctrico durante el período del verano ha llevado el subsidio a 500 o a 550 millones de dólares, mas en todo caso, 100 millones de dólares menos, que si la tasa hubiese sido a 37 por uno. De manera que hay una relación entre tasa de cambio y sostenibilidad del sector eléctrico, y sostenibilidad de la economía en sentido general en la República Dominicana y de la estabilidad política de nuestro país. Entonces nos parece que es importante tomar eso muy en cuenta a la hora de poder establecer juicios valorativos sobre cuales son las decisiones que se toman y cuales no.

El tema del cuasi fiscal; obviamente que el tema del déficit cuasi fiscal es la herencia más pesada y de más largo plazo que ha tenido este gobierno, y ya nadie espera que la pueda resolver en un gobierno que termina en el año 2008, nadie espera, ni lo plantea, porque no es posible, y la experiencia internacional ha demostrado que problemas de crisis bancarias de esa naturaleza se prolongan mucho en el tiempo como se estableció aquí. El caso de México en los años 90 y todavía México está resolviendo su crisis bancaria. En Chile la crisis bancaria de los 80 todavía en Chile se está resolviendo. De manera que en la República Dominicana ni en cuatro ni en 8 ni en 12 años se va a resolver este problema. Pero tampoco se necesita resolver este problema así, es un problema que se tiene que gerenciar, en la medida en que pasa el tiempo, por el mero hecho del crecimiento vegetativo de la economía, esta deuda se hace menos onerosa. Esta deuda es menos significativa, de manera que no tiene sentido económico racional tratar de resolverla en lo inmediato si con el tiempo por el crecimiento de la concomía pierde significación y pierde valor. Entonces, es un problema de largo plazo que vamos a enfrentar. Ahora, si se parte entonces de la idea de que es un problema de largo plazo, pero ahora el déficit cuasi fiscal se va a financiar a través de la política fiscal, es decir, vamos a tomar recursos de las recaudaciones del gobierno para atender a salud, educación y seguridad social, y vamos a financiar el déficit cuasi fiscal, entonces no hay respuesta a la política social, entonces aquí hay una especie de toma y deja, o hago una cosa o hago la otra, el gobierno de la República Dominicana se ha comprometido con el cumplimiento de los objetivos del milenio de Naciones Unidas: reducir a la mitad la pobreza en los próximos diez años, reducir la mortalidad infantil, reducir la mortalidad materna, enfrentar los problema de malaria, de tuberculosis, de sida, es decir, enfrentar los problemas claves que tienen que ver con lo social en la República Dominicana. Hemos hecho la contabilidad de costo de eso, y ¿Qué representa para nuestro país en los próximos diez años el poder cumplir con estos objetivos que nos hemos trazado? 29 mil millones de dólares, esto es lo que cuesta cumplir con los objetivos del mileniun de desarrollo en la República Dominicana para los próximos diez años. Pero resulta que el producto interno bruto de la República Dominicana al día de hoy es tan solo 18 mil millones de dólares, de manera que los objetivos del mileniun que es a diez años, es mayor que el PIB nacional en un año calculado en 18 mil millones de dólares, ¿Qué estamos diciendo? Que no hay recursos en el ámbito nacional para cumplir con los objetivos del mileniun y el desarrollo, no nos hagamos ilusiones, ni tampoco establezcamos metas que estén más allá de nuestras posibilidades reales internas. Ahora, ¿eso quiere decir que no es posible cumplir con las metas del desarrollo y el mileniun? Yo creo que sí, pero no mediante un mecanismo de financiación del desarrollo, solo con recursos internos de República Dominicana, se necesita entonces el compromiso real de la comunidad internacional. Es cierto que en la cumbre de Monterrey se planteo que cada país es el responsable del financiamiento de su propia realidad, es cierto, pero eso tiene mucho de sofismo, porque si yo soy el responsable del desarrollo de mi propio país, pero mi país carece de los recursos, entonces, ¿como la comunidad internacional responde a esa insuficiencia de recursos de cada nación? yo creo que aquí se requiere una participación mas activa, más dinámica de los organismos internacionales de desarrollo, el papel del Banco Mundial, el papel del Fondo Monetario Internacional, pero también el papel de los países industrializados y desarrollados del mundo, que tienen que entender definitivamente, como lo ha entendido el gobierno de España, que propuso en la Cumbre Iberoamericana, el cambio de deuda por educación, nosotros lo que planteamos es el canje de deuda por cumplir los objetivos de desarrollo del mileniun de cada uno de nuestros países. Si no hay una actitud de generosidad, si no se va mas allá de meros mecanismos de mercado, y no se entiende que todos estamos en el planeta jugandonosla todos juntos y que por consiguiente cuando se plantea una política de canje de deuda por objetivos de desarrollo del mileniun, no es que nos están concediendo nada, no es que es una política caritativa y de filantropía sino que es la inversión al desarrollo, para que los problemas del sub desarrollo, de las carencias y las insuficiencias no lleguen a las costas de los países desarrollados. De manera que esto no es mas que una inversión, pero para nosotros en la República Dominicana, empezando con esta oferta generosa de España de cambio de deuda por educación, si lo podemos extender a los programas de salud, y a posprogramas de seguridad social, y a los programas que tienen que ver con infraestructura básica, sin duda alguna que habrá un gran salto hacia delante en el desarrollo. De manera que como ustedes ven hay muchos desafíos, desafíos viejos, desafíos nuevos, un entorno internacional a veces incierto, un entorno internacional que nos impacta muchas veces negativamente, pero insisto, estos desafíos a veces se convierten en grandes oportunidades, en la República Dominicana estamos llevando a cabo una tarea titánica por transformar y organizar un país, organizar el Estado, organizar la economía, organizar la sociedad. ¡Démonos todos las manos en estas tareas, cumplamos cada quien con nuestras obligaciones, yo les propondré próximamente planes en cada una de las áreas, lo que tiene que ver con turismo, lo que tiene que ver con zonas francas, la creación de comisiones especiales dentro de la Comisión Nacional de Competitividad, que involucre al sector público y al sector privado en el área de turismo, en la agropecuaria, zona franca, en la industria, en cada una de las áreas crear comisiones de trabajo, que se deben reunir mensualmente para darle seguimiento al plan de acción que nos hemos trazado y el año próximo cuando nos juntemos entonces podamos tener incluso otro formato donde esas comisiones vienen presentando los resultados de los logros obtenidos durante este año de gestión y de ejecución de los planes que nos hemos dado, y yo les puedo asegurar, que si adoptamos esa metodología, declarando desde hoy a la República Dominicana en estado de alerta permanente en estado de urgencia para cumplir con sus objetivos de desarrollo, entonces yo estoy seguro que podremos decir e´ pa´ lante que vamos!.

 

 

 

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