Honorable Señor Vicepresidente
de la República doctor Rafael Alburquerque,
Señores Secretarios de Estado,
Señor Gobernador del Banco Central
Señor Consultor jurídico del Poder
Ejecutivo
Señor Superintendente de bancos,
Monseñor Agripino Núñez
Collado, Rector de la Pontificia Universidad
Católica Madre y Maestra coordinador del
Dialogo Nacional,
Distinguida Primera Dama,
Señores Representantes del Cuerpo Diplomático,
Representantes del Fondo Monetario Internacional,
del Banco Mundial, del Banco Interamericano de
Desarrollo y del programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo,
Señores representantes de los partidos
políticos,
Señor presidente de la Junta Central Electoral,
Señores representantes de los distintos
sectores productivos del país, de la sociedad
civil y del sector laboral,
Señoras y señores,
Amigos todos,
Creo que hemos tenido una jornada de reflexión
de dos días que debemos considerar como
memorable, realmente ha sido un esfuerzo magnifico,
extraordinario, de gran calidad, que hemos
tenido aquí durante estos dos días
que nos van a servir para una mejor comprensión
de la realidad dominicana en estos momentos,
y para clarificar las acciones que tienen que
ser emprendidas hacia el futuro para asegurarle
a la República Dominicana un porvenir
de desarrollo y de bienestar para todos los
hijos de esta tierra.
Yo quisiera empezar mis palabras por reconocer
la labor de la secretaría técnica
de la presidencia, de la secretaría
de la presidencia y de la secretaría
administrativa de la presidencia, por esta
labor organizativa de este encuentro, también
reconocer el entusiasmo y el interés
de monseñor Agripino Núñez
Collado que tan pronto le expresamos la decisión
del gobierno de organizar este evento, inmediatamente
intervino de manera directa y entusiasta; felicitar
a todos los panelistas por la calidad de sus
exposiciones; por supuesto agradecer la presencia
de todos ustedes aquí que han mostrado
también un interés fuera de lo
común. Esta actividad se ha desarrollado
sábado y domingo, generalmente días
tomados para el descanso por parte de gente
que esta muy dedicada al trabajo, y sin embargo
ayer sábado todo el día y hoy
domingo a pesar de amanecer un día lluvioso,
ha habido una presencia masiva, activa, dinámica,
interesada, que se ha mantenido hasta el último
momento, de manera que todo esto no hace más
que reflejar el genuino interés, este,
yo diría, la preocupación que
todos tenemos, por entender la problemática
de la República Dominicana en este momento,
y como todos podemos contribuir para que la
República Dominicana marche hacia delante.
Alguien recordaba hace un momento, que algo
parecido habíamos realizado al inicio
de nuestro pasado gobierno en 1996 con el encuentro
de Bocachica. Efectivamente, nos reunimos en
1996, convocando a los distintos sectores de
la vida nacional y aquel esfuerzo de reflexión
marcó la pauta de lo que iba a ser toda
la gestión de gobierno del año
1996 hacia el 2000, y el hecho de que incorporásemos
a los debates y a la reflexión a los
distintos sectores de la vida nacional, de
alguna manera contribuyó para que aquella
gestión avanzase en la conquista de
los objetivos programáticos que se habían
planteado. Me parece que un esfuerzo de esta
naturaleza tiene que repetirse periódicamente
y lo que me permito proponer a la sala es que
esto lo podamos repetir anualmente, con la
finalidad de evaluar los logros y los resultados
obtenidos de lo que se ha discutido aquí y
que debe concluir, como también se sugirió,
en un plan de acción, y que ya ese plan
de acción entonces lo vamos evaluando
anualmente sobre la base de qué se ha
conseguido, que ha quedado fuera, y que nuevos
esfuerzos tienen que ser renovados y emprendidos
hasta que alcancemos estas metas que nos hemos
trazado. Por tanto no siento que esto es un
mero encuentro de tipo académico, de
presentar ideas que ya luego no puedan ser
llevadas a la práctica. Todo lo contrario,
es un esfuerzo para articular de manera conjunta
y consensuada un plan de acción, y que
ese plan de acción se someta a una evaluación
periódica anual que nos permita entender
dónde estamos. De manera que esto tiene
un sentido muy práctico para ver de
qué manera entre todos conducimos a
la nación hacia las metas de progreso
y de bienestar. Por supuesto, este encuentro
tiene un valor añadido especial; aquí están
las fuerzas vivas del país, aquí están
los representantes de los sectores más
dinámicos de la vida nacional. Aquí está el
CONEP, los empresarios de la República
Dominicana están representados aquí a
través del CONEP, veo los representantes
de la Asociación Nacional de Jóvenes
Empresarios, veo a los representantes del sector
industrial, veo a los representantes del sector
de zonas francas, a los representantes del
sector turístico, del sector agropecuario,
del sector de la minería, el sector
laboral, en fin; de las fuerzas políticas
más activas de la vida nacional, incluyendo
la participación ayer del presidente
de la Cámara de Diputados, lo que indica
que todo el espectro nacional, político,
empresarial, sociedad civil, medios de comunicación
han estado representados en este evento. Por
consiguiente es una mezcla de Fuerzas Vivas
de la Nación con lo que podríamos
considerar también la “inteliyencia” de
la República Dominicana, aquí ha
estado la “Elite” de la sociedad
dominicana pensando su realidad actual y proyectando
hacia el futuro, y eso le da a este evento
una calidad especial que no debemos soslayar
sino por el contrario enfatizar para darnos
cuenta de la trascendencia de este encuentro
que hemos tenido aquí.
Por la precisión y la exactitud de
la relatoría que acaba de leerse parecería
que mi intervención aquí huelga
pero lo que quisiera es aprovechar esta oportunidad
mas bien para colocar en perspectiva y colocar
dentro de un cierto contexto lo que hemos conversado
aquí durante estos dos días y
plantear alunas acciones inmediatas de cómo
conducirnos entonces hacia el futuro. Lo que
ha resultado como un consenso es que efectivamente
en estos momentos en la República Dominicana
estamos tratando de superar una crisis. Una
de las crisis más aguda y más
severa que ha tenido la República Dominicana.
Lo importante es entender las causas o las
razones de esa crisis, y yo creo que en estos
dos días eso ha quedado bien claro,
y es importante entenderlo porque sino entendemos
las causas que dieron origen a la crisis, es
difícil que la podamos superar. Lo que
hemos logrado entender es que esta crisis se
debió fundamentalmente a un manejo inadecuado
de la política fiscal, de la política
monetaria y de la política cambiaria
que condujo a un incremento de la deuda pública
de la República Dominicana, tanto la
deuda externa como la deuda interna, hasta
llevarla a los niveles de un 55 por ciento
del Producto Interno Bruto; la deuda prácticamente
se duplicó en cuatro años, y
ahí esta el malestar que la República
Dominicana ha estado experimentando. Recuerdo
que en el discurso de toma de posesión
establecí que esa crisis era de múltiples
dolencias: fiscal, cambiaria, monetaria, de
deuda pública, que luego se reflejó en
aumento de tasa de interés, en aumento
de inflación, en aumento de desempleo,
en incremento de la pobreza, todo esto junto
decía, que había llevado al pueblo
dominicano a convertirse en un paciente de
pronostico reservado, en un paciente sometido
a cuidados intensivos, y efectivamente esa
era la realidad de la República Dominicana
al 16 de agosto del 2004, un paciente bajo
cuidados intensivos. ¿Qué es
lo que hemos hecho al cabo del primer año
de gestión?, lo que hemos hecho es haber
creado un equipo de gerencia de crisis, y ese
equipo de gerencia de crisis ha trabajado sobre
los factores o elementos que dieron origen
a la crisis. Lo que hemos hecho es tomar medidas
de corto plazo en gerencia de una crisis para
volver a establecer los fundamentos de funcionamiento
de la economía dominicana en el ámbito
fiscal, en el ámbito monetario, en el ámbito
cambiario y las demás variables que
se derivan del manejo adecuado de estos factores:
reducción de la inflación, reducción
de la tasa de interés y reactivación
del crecimiento de la economía dominicana.
En definitiva, con la firma del Fondo Monetario
Internacional con el gobierno dominicano buscábamos
rescatar la credibilidad y la confianza en
la solvencia pública de la República
Dominicana, y entendemos que al cabo del primer
año de gestión de gobierno eso
se ha cumplido, pero se ha dicho ¡cuidado!
No caigamos en la autocomplacencia, y es verdad,
porque con este primer año de gestión
de crisis, lo que hemos logrado es que el paciente
bajo cuidados intensivos haya sido trasladado
a una sala de paciente en convalecencia, de
paciente en recuperación. Al paciente
de la economía dominicana no se le ha
dado de alta, sigue hospitalizado, lo que ha
cambiado es de cama, lo que ha cambiado es
de sala. Antes estaba con suero, estaba con
mascara de oxigeno, estaba sometido a cuidados
intensivos, ahora esta en recuperación
y en convalecencia pero sigue siendo un paciente
frágil, sigue siendo un paciente débil,
y de lo que se trata ahora es justamente de
como de la sala de convalecencia a ese paciente
se le da de alta y se reintegra definitivamente
hacia lo que es una vida sana, una vida fuerte,
una vida que transmita la sensación
de una vida larga y productiva. Y eso entonces
nos lleva a pasar del plano de medidas de corto
plazo a medidas de mediano plazo y medidas
de largo plazo. Yo creo que hemos superado
los desafíos del corto plazo, la economía
dominicana no ha sucumbido, no ha colapsado,
supero la etapa de la crisis, pasamos a una
segunda etapa, ¿de qué se trata?,
de consolidar los logros obtenidos, de lo que
se trata ahora es de consolidar el entorno
macroeconómico, de crear un clima adecuado
de inversión, de cómo la República
Dominicana se integra ahora a los mercados
internacionales y le podemos sacar provecho
a las distintas oportunidades que se nos presentan.
Estamos ahora justamente en la fase inicial
de ese segundo tramo. En consolidar el entorno
macroeconómico y movernos hacia otras áreas
complementarias como serian el fortalecimiento
de la institucionalidad, de un estado democrático
de derecho en nuestro país, en poder
establecer las políticas sociales que
vayan orientadas hacia mejorar la calidad de
vida de nuestros conciudadanos, no solamente
a lograr la consolidación del entorno
macroeconómico sino a reactivar el crecimiento
de la economía, a generar empleos y
a ser competitivos. En esa dirección
es que nos movemos, para alcanzar los que son
los objetivos de largo plazo, que son fundamentalmente
el lograr un desarrollo humano sostenible y
garantizar la competitividad de la República
Dominicana, que va a requerir de dos elementos
fundamentales, que aquí se ha dicho
con mucha elocuencia; primero el desarrollo
del capital humano, que es fundamentalmente
educación, que es salud, condiciones
sanitarias adecuadas, que es vivienda, que
es transporte, es decir todo lo que hace que
un ser humano disfrute de las condiciones de
una vida moderna y civilizada, y en segundo
lugar lo que tiene que ver con infraestructuras
modernas en la República Dominicana.
Cuando logremos combinar eso, un estado democrático,
respetuoso de las libertades fundamentales,
con un aparato judicial que pueda actuar profesionalmente,
despolitizado por completo, donde haya una
situación de transparencia real en el
manejo de los fondos públicos, una relación
armoniosa entre el sector público y
el sector privado, la República Dominicana
irá avanzando hacia la conquista de
sus grandes metas de desarrollo. Ahora bien, ¿que
ha pasado?, que en medio de este primer año
de tratar de solucionar la crisis heredada,
surgen nuevos desafíos que no estaban
presentes. Y esos nuevos desafíos se
suman a los viejos desafíos y en un
contexto político donde el equipo de
gobierno esta en minoría donde deben
tomarse decisiones fundamentales como es el
Congreso de la República Dominicana.
Debo reconocer sin embargo, y lo he hecho en
otras ocasiones, que durante este primer año
de gobierno ha habido una actitud de cooperación
por parte del Congreso, que es lo que ha hecho
posible que efectivamente hayamos podido dar
repuesta a algunos de los problemas urgentes
que se hallaban en la agenda nacional. No habría
sido posible el ajuste fiscal hecho a finales
del año 2004, requisito exigido por
el Fondo Monetario Internacional para suscribir
el acuerdo, si no hubiésemos contado
con el respaldo del Congreso. De manera que
ahí hay una lección clara, para
que el país pueda superar sus dificultades,
para que el país pueda progresar se
requiere de la participación de todos,
nadie lo puede hacer aisladamente, esto no
puede hacerse en conflicto ni en confrontación,
tiene que hacerse sobre la base del interés
nacional predominando entre fuerzas políticas,
sector empresarial y todos los actores de la
vida nacional. Avanzamos sobre la base de que
se produjo una cooperación entre todos
los sectores que componen el espectro nacional
en nuestro país. Ahora, para que podamos
avanzar en lo inmediato se requiere una reforma
fiscal, y esa reforma fiscal tiene que asumirse
con el mismo criterio de interés nacional
con que se han asumido las medidas anteriores.
Si se convierte el debate sobre la reforma
fiscal como un conflicto entre fuerzas políticas,
no es verdad que quien se estará afectando
más es al partido de gobierno, o es
al gobierno de la República Dominicana.
Porque el actual gobierno puede manejarse con
la situación fiscal tal como existe
hoy día. Es mas, se siente hasta más
cómodo porque lo tiene seguro, cobrar
un 13 por ciento de comisión cambiaria
en Aduanas, es mucho más seguro que
cobrar ITBIS después que la mercancía
sale de Aduanas y va al mercado. Pero nosotros
sabemos que eso no es lo más conveniente
para la República Dominicana, porque
no habría tenido ningún sentido
ratificar el DR-CAFTA si eso no se acompaña
de una reforma fiscal que en el fondo lo que
significa simple y llanamente es la transformación
del sistema tributario de nuestro país,
no es que se va a recaudar de más, es
simple y llanamente que Aduana deja de tener
el peso que tradicionalmente ha tenido en término
recaudatorio para que eso pase a ser la Dirección
General de Impuestos Internos.
Entonces, hacer de esto un escenario de confrontación
y decir que ahora hay 9 mil millones de pesos
de más en los cálculos del gobierno,
como una manera de retrasar su aprobación
en el congreso, no es la manera más
afortunada de tratar este tema, porque insisto
no es al gobierno a quien se le estará afectando,
se estará afectando a zonas francas,
que en estos momentos genera grandes expectativa
de nuevas inversiones al país y que
solamente espera el ver que efectivamente logremos
articular de forma definitiva lo que es la
aprobación de la reforma fiscal para
que las condiciones estén dadas de nuevas
inversiones y expandir las que ya están
aquí en la República Dominicana.
No aprobarlo ¿que significa?, que podamos
seguir perdiendo empleos en zonas francas,
luego no es al gobierno, se estará afectando
a esos sectores de la vida nacional que están
a la espera de que podamos aprobar una medida
de esa naturaleza como es la reforma fiscal.
El gobierno también sobre este particular
ha sido claro, si se entiende que hay alguna
partida que pueda afectar a algún sector
en su desempeño, el gobierno está dispuesto
a escuchar las razones y los argumentos que
se esgrimen y lo único que quisiera
es que se buscara otra figura para compensar
ese aspecto, lo cual, ya el gobierno tendría
algunas perdidas o disminuciones en lo que
tiene que ver con esta compensación
fiscal. Por esa razón escuchamos las
palabras del doctor Marino Vinicio Castillo
con respecto al campo y estamos plenamente
dispuesto a escuchar sus alegatos, si efectivamente
se entiende que hay medidas orientadas, en
la reforma fiscal, que pudieran ser perniciosas
o perjudiciales al buen desempeño del
sector agropecuario, el gobierno esta dispuesto
a escuchar y a buscar alternativas para una
correcta y adecuada solución a este
problema. Y lo mismo ya lo hemos hecho con
otros sectores, con el sector turístico
recientemente tuvimos una reunión para
escuchar sus puntos de vista, y cómo
esta reforma fiscal no vaya a afectar su competitividad,
de manera pues que hay flexibilidad y disposición
al diálogo por parte del gobierno en
todo esto, porque entendemos que efectivamente
de lo que se trata es de crear las condiciones
de la competitividad de largo plazo de todos
los sectores de la República Dominicana,
y este es el momento en que debemos hacerlo,
porque en verdad a pesar de los distintos desafíos
que estamos observando en la agenda nacional,
al mismo tiempo nos damos cuenta que nosotros
tenemos un gran privilegio, el privilegio histórico
de ser los arquitectos de la mas profunda transformación
que la República Dominicana habrá experimentado
en mas de un siglo. En estos momentos se están
abriendo las posibilidades en nuestro país
para que las transformaciones más impactantes
en el bienestar de la República Dominicana
se produzcan. De lo que estamos hablando es
que estamos transformando la naturaleza del
modelo de desarrollo del país, que ha
sido un modelo de economía con crecimiento
hacia adentro y ahora estamos hablando de una
economía que va a crecer hacia fuera.
Estamos hablando de convertir a la República
Dominicana en una potencia exportadora, y esas
posibilidades existen, porque hemos suscrito
un acuerdo que nos permiten el libre acceso
al mercado más poderoso e influyente
que es el mercado norteamericano. Pero estamos
negociando un acuerdo de libre comercio con
el Canadá y después tendremos
que hacerlo con México. Y luego con
Centroamérica y todo apunta a que el
CAFTA en algún momento se convierta
en NAFTA, que sería el acuerdo de libre
comercio de las Américas y que sería
la integración comercial de todo un
hemisferio, y la República Dominicana
tendría que pensar en el futuro negociar
un acuerdo de libre comercio con la Unión
Europea, y tendremos que pensar como aprovechamos
mejor nuestros vínculos actuales con
España, para poder promover y poder
exportar mayores cantidades de bienes y servicios
de la República Dominicana hacia España,
pero también después hacia Francia
y hacia Italia y hacia Alemania y cómo
promover el turismo en todos estos países
y también en el mundo asiático
del que se hizo referencia aquí en nuestras
discusiones. Entonces este es un momento estelar
de la vida histórica de la República
Dominicana, cambiar la naturaleza de un modelo
económico de cerrado a abierto, de desarrollo
hacia adentro a desarrollo hacia fuera, de
un modelo que ha sido de trabajo intensivo
hacia uno que se convertirá en capital
intensivo, en como potencializar, democratizar
y masificar el uso de la tecnología
de la comunicación en la República
Dominicana. Yo creo que en lugar de sentirnos
abrumados, en lugar de sentirnos intimidados
por la cantidad de desafíos, lo que
debemos es sentirnos privilegiados por el hecho
de que se nos brinda una oportunidad histórica
para definitivamente transformar un país,
que es lo que tenemos por delante, en la República
Dominicana en estos momentos.
Por tanto no son tiempos de lamentarse, no
son tiempos de recriminarse, sino que son
tiempos de lugar, son tiempos de realmente
integrarse a una causa que es noble, a una
causa que es justa y que hará de la
nación Dominicana una mejor nación
que la que tenemos hoy día. Pero todo
esto va a requerir, insisto, de la unidad
nacional, de la unidad del pueblo dominicano
a través de sus distintas expresiones
políticas, culturales, económicas
etc., porque la verdad es que sí,
al final saldremos airosos, pero en el camino
tendremos muchas dificultades y muchos obstáculos
que hay que saber vencer. Tenemos por ejemplo,
de los viejos desafíos, este tan dramático
que se ha discutido aquí y que yo
creo que tenemos que hacer algo especial
para tratarlo más en detalles, que
es el tema eléctrico nacional, y sin
lo cual, si no logramos resolver el tema
eléctrico nacional, tendremos dificultades
para acelerar el proceso de desarrollo y
de competitividad de la República
Dominicana. Desde que yo tengo uso de razón,
en la República Dominicana siempre
ha habido apagones, hay por lo menos cuatro
décadas que de manera persistente
tenemos apagones, llegamos a entender en
algún momento que la causa de los
apagones se debía a que se trataba
de un monopolio del Estado que manejaba todo
lo que tenía que ver con generación,
distribución y comercialización
del sistema eléctrico nacional, y
que si nosotros le poníamos término
a ese monopolio estatal, la Corporación
Dominicana de Electricidad, la República
Dominicana le podría fin a este mal
secular que nos había impedido un
desarrollo continuo y fluido. Y fue sobre
la base de esa premisa que en la pasada gestión
de gobierno asumimos el modelo de la capitalización,
y naturalmente la capitalización no
fue un invento de nosotros los dominicanos,
ya había otras experiencias en América
Latina, relativamente exitosas con el tema
de la capitalización. No asumimos
ni siquiera el discurso y la acción
más radical que estaba en boga en
América Latina y el Mundo entero que
era la privatización. Como pasar de
una propiedad Estatal hacia un modelo plenamente
privado, en razón de la resistencia
ideológica, política que había
hacia lo que es un esquema privatizador y
después el desprestigio en que cayó el
modelo de privatización de las empresas
públicas por los actos de corrupción
o la falta de transparencia. Aquí asumimos
una cosa que nos parecía de sentido
común, el Estado no tiene porque renunciar
a su patrimonio, el Estado no tiene porque
enajenar lo que es su activo, lo mantiene,
pero invitamos al sector privado a que haga
una inversión equivalente al valor
en mercado de ese patrimonio Estatal, si
lo que el Estado posee equivale a 800 millones
de dólares, que vengan inversiones
por ese monto y lo que hacemos es duplicar
el patrimonio. Y para hacer más eficiente
este esquema entonces pongámonos en
manos del sector privado. Bueno y con este
criterio de capitalización y en el ámbito
específico del sector eléctrico
fijándonos en un modelo que ha sido
exitoso, el modelo Chileno, donde hubo una
división de generación, de
transmisión, de distribución
de comercialización, y ese modelo
que ha sido exitoso lo hemos querido aplicar
en la República Dominicana, y de hecho
ha habido factores verdaderamente exitosos
de ese proceso de capitalización del
sector eléctrico de nuestro país, ¿porqué razón?
Porque inmediatamente vinieron las mayores
inversiones que jamás hemos tenido
en el sector eléctrico de la República
Dominicana a partir del año de 1999,
y por consiguiente el problema de la insuficiencia
de generación dejó de ser un
factor determinante en las carencias de la
sociedad dominicana en lo que tiene que ver
con el servicio eléctrico. Es mas,
hoy por hoy, todavía, a pesar del
incremento de la demanda que se ha producido
en la sociedad dominicana, hoy por hoy, el
problema del sector eléctrico no es
un problema de generación. Todavía
tenemos un nivel de generación que
va por encima de la demanda creciente en
la República Dominicana. Lo que hemos
previsto en el gobierno es que si no tomamos
medias ahora en lo que tiene que ver con
generación, para el año 2007,
tendríamos una insuficiencia ya, y
por eso hemos estado llamado a una licitación
pública internacional para nuevas
inversiones en lo que tiene que ver con generación,
porque la sociedad dominicana va incrementando
su demanda permanentemente, y lo que tenemos
hoy ya sería insuficiente a partir
del año 2007.
No ha sido la generación, no ha sido
la falta de inversión del sector privado
en el esquema de capitalización para
resolver el problema eléctrico. El problema
ha estado mas bien en lo que tiene que ver
con la distribución, con las pérdidas
técnicas y con las pérdidas que
se tienen ya en el área propiamente
de distribución, además, de la
fragilidad de una tecnología que viene
a ser obsoleta porque continuamente se sale
por un parche, continuamente se sale del sistema
porque hay que arreglar un aspa, por cualquier
motivo continuamente se vive saliendo el sistema
y ya es una demostración de que hay
determinada plantas que empiezan a ser obsoletas
por lo menos en un cierto sentido y que no
logran satisfacer plenamente la demanda que
tiene la población de un sistema eléctrico
plenamente confiable. Bueno, pero en adición
al problema de la distribución, yo creo
que hay un aspecto que tiene que ser asumido
con toda responsabilidad, se planteó aquí hoy,
el tema de la renegociación de los contratos.
Nosotros sabemos que en la historia de la solución
del problema eléctrico, hubo un momento
en que efectivamente había un monopolio
absoluto por parte del Estado a través
de la Corporación Dominicana de Electricidad
y que se inició en la República
Dominicana un proceso que es universal, la
contratación de los productores independientes
o llamados IPP’s, y que ese proceso de
contratación de generadores independientes
en la República Dominicana fue imprescindible,
inevitable y necesario porque el Estado carecía
de los recursos para hacer las inversiones
en generación. Pero nosotros sabemos
que no todo fue transparente en esas negociaciones,
y no solamente no lo ha sido la República
Dominicana, en muchos otros lugares no ha habido
plena transparencia en la contratación
de IPP’s, es mas, aquí en la pasada
administración, renegociamos un contrato
por la sencilla razón de que se cobraba
por generación instalada y no por generación
servida, de manera que el gobierno tenía
que pagar mensualmente por 135 megavatios cuando
lo que se producían eran 115 o 120 y
era que en el contrato se establecía
que era sobre la base de lo disponible y no
sobre la base de lo generado. Se entendía
que eso no podía ser, que el gobierno
solo tenía que asumir el pago de aquello
que había sido puesto al servicio de
la ciudadanía, y se llegó a entender
y se renegoció ese contrato, y efectivamente
hoy día lo que se paga es por lo servido,
no por lo disponible. Pero hay otros contratos
donde las empresas cobran por capacidad instalada,
y yo entiendo que una empresa que ha hecho
una inversión, procure el retorno de
la inversión, pero se entiende también
que ese retorno de inversión que es
de largo plazo, se da sobre la base del sistema
tarifario, y se de sobre la base de otros componentes
en el precio, pero si al mismo tiempo lo establezco
en la tarifa, y lo establezco como tasa de
retorno a la inversión, solo por estar
la planta parada ahí, aunque no produzca
nada, hay que pagar cinco millones de dólares
mensuales, solo porque la planta está ahí,
a nosotros nos parece que eso no puede ser
así, a nosotros nos parece que eso debe
ser reconsiderado, tiene que ser renegociado
y tiene que ser rediscutido, porque si queremos
efectivamente, que los usuarios dominicanos
cumplan con su responsabilidad en el uso de
la electricidad, la tarifa que debe llegarles
tiene que ser una tarifa razonable. Y no puede
haber una tarifa razonable cuando en algunos
de esos contratos se están contemplando
factores o elementos que contribuyen a un encarecimiento
del uso de la energía. De manera que
yo coloco aquí sobre la mesa a que procedamos
en lo inmediato a una convocatoria para establecer
una renegociación de los contratos eléctricos
en la República Dominicana.
Por su puesto hay muchas otras medias que
tienen que ser asumidas en lo que ver con el
sector eléctrico, tenemos que mejorar
esa capacidad de distribución, no se
puede mejorar si no tenemos los medidores,
tienen que instalarse los medidores y tienen
que haber inspectores de las empresas distribuidoras
que verifiquen el uso de esta energía,
y el poder entonces establecer los mecanismos
de control y de cobro, pero a mi me parece
que cuando logremos eso no será tan
difícil cobrar, aquí se ha dicho,
la representante del Banco Mundial nos ha dicho,
que el 85 por ciento de la falta de cobranza
no viene de los pobres de la República
Dominicana, viene de los que pueden pagar,
y los que pueden pagar son fácilmente
identificables. De manera que yo quiero transmitir
aquí hoy que existe una voluntad política
inalterable por parte de la Presidencia de
la República de que las empresas distribuidoras,
que saben quienes son los que no pagan, que
sí pueden pagar, que se dediquen a establecer
esos cobros. Insisto en que ese es un viejo
desafío que nosotros tenemos, pero que
podemos convertir en una gran oportunidad,
mirando hacia el futuro lo que entendemos es
que habrá de producirse un cambio, una
modificación en la composición
del parque eléctrico de la República
Dominicana, porque el tipo de combustible que
estas plantas utilizan, ya resulta insostenible.
Por tanto mirando hacia delante, tenemos que
producir un cambio en estos parques eléctricos,
para que dependan menos de Bunker, y de fuel
oil y de diesel y vallan hacia un tipo de combustible
más barato y más limpio, gas
natural, y podemos utilizar carbón con
un sistema de filtros tecnológicos para
mitigar las emisiones de dióxido de
carbono y no contaminar la atmósfera.
Yo pienso que más allá del tema
eléctrico tenemos desafíos en
el tema de energía, que podemos convertir
en oportunidades, efectivamente se ha hablado
aquí de etanol, y existen las condiciones
en la República Dominicana para producir
etanol, y ya hemos estado en dialogo, en conversaciones
con distintas instituciones a nivel internacional,
a ver cómo en la República Dominicana
se puede producir etanol, ya veremos y la combinación
es de un cinco o un 20 por ciento con la gasolina,
para que disminuya la factura petrolera de
República Dominicana y por tanto la
erogación de divisas y así podamos
ahorrarnos eso aquí. Estamos hablando
en materia energética de que ya hemos
aprobado la primera instalación de energía
eólica en República Dominicana,
los primeros 50 megavatios, serán instalados
en Baní con una empresa de Navarra que
se dedica efectivamente a la producción
de energía eólica, de manera
que ahí estamos avanzando y son nuevas
oportunidades que se nos presentan.
En el ahorro de energía, la Secretaría
de Industria y Comercio está dando los
primeros pasos, para la sustitución
a nivel nacional, de los bombillos de generación
de luz incandescentes por luz fluorescentes,
en razón de que los bombillos de menor
cantidad de watts fluorescentes generan mayor
iluminación que los de mayor cantidad
de watts incandescentes. Y por tanto el consumo
de energía nacional también se
ahorra y hay en esto un beneficio para la República
Dominicana y para el gobierno. Estamos pensando
que en las futuras flotillas de autobuses que
deben venir al país dentro del programa
de reorientación del sistema de transporte
rápido masivo debemos pensar en los
autobuses híbrido-eléctricos
que ya están circulando en Europa y
en los Estados Unidos.
Estos vehículos híbrido-eléctricos
permiten, como son de circulación urbana,
que 30 millas por hora puedan circular con
un sistema de baterías eléctricas,
y es solo después de una velocidad mayor
de 30 millas por hora donde se dispara la combustión
interna del motor sobre la base de gasolina.
Si traemos autobuses híbrido-eléctricos
estaremos ahorrándonos mucho en lo que
tiene que ver también con la gasolina,
y siempre he tenido la idea de que una ciudad
como la ciudad de Santo Domingo que ya tiene
dos millones de habitantes y se proyecta hacia
el año 2010 con tres millones de habitantes,
el poder contar con un sistema de transporte
masivo rápido tipo metro, que se pueda
utilizar para movilizar grandes núcleos
humanos sin la utilización de ningún
tipo de combustible. De manera que veo en el
futuro de la República Dominicana la
inevitabilidad de tener que contar con un sistema
de transporte rápido masivo que no utilice
el combustible convencional para poder trasladar
grandes núcleos humanos. Todas esas
son oportunidades que tiene la República
Dominicana en lo que tiene que ver con energía
y con el sistema eléctrico, es voltear
lo que es un desafío y un reto en una
gran oportunidad para el desarrollo nacional.
Pero lo mismo, los desafíos que tenemos
por ejemplo en lo que tiene que ver con la
agricultura y con la minería, son grandes
oportunidades. El campo dominicano lo que debe
es aprovechar el DR-CAFTA y convertirlo en
una gran oportunidad. ¿Y como hacerlo?
transformándose por igual, porque insisto
lo nuestro ahora es ¿Cómo nos
transformamos en cada ámbito? Y el sector
agropecuario pesara en la agroindustria, y
como añade valor agregado a su producto
natural, y como convierte eso en una plataforma
de exportación, y efectivamente ese
es el futuro, además de garantizar el
consumo interno de la República Dominicana,
el transformarse en una agroindustria con fines
de exportación. Pero en lo inmediato
creemos tener una buena noticia al sector agropecuario
surgida del desafío del petróleo,
porque con PETROCARIBE con la suscripción
del programa de PETROCARIBE con Venezuela,
lo que tenemos es 50 mil barriles de petróleo
que ingresarían a la República
Dominicana de los 165 mil diarios que utiliza
la concomía nacional, de esos 50 mil
barriles que ingresaría por PETROCARIBE,
pagaríamos el 60 por ciento en lo inmediato,
y el 40 por ciento es un crédito a 25
años con dos años de plazo a
un dos por ciento de interés. Ahora
lo interesante es esto, que tanto en relación
al 60 por ciento de la factura que tiene que
asumirse de inmediato, como el 40 por ciento
que se asume como crédito, la sociedad
dominicana puede pagar eso no en efectivo sino
con bienes y servicios, por consiguiente, el
sector agropecuario puede contribuir con sus
bienes al pago de esa deuda que República
Dominicana asume con su proveedor petrolero
Venezuela.
Los productores de arroz, los productores
de habichuelas, los productores de guineos,
los productores de plátanos, el gobierno
les compraría parte de su producción
y con estos bienes le pagaría al gobierno
de Venezuela. Por consiguiente fíjense
ustedes como una cosa tan negativa como esta
del alza del petróleo de repente se
convierte en una fuerza positiva para la reactivación
del sector agropecuario de la República
Dominicana. Son oportunidades que aparentemente
no se veían y que van surgiendo en el
decantamiento de los acontecimientos. Pero
así como ha surgido PETROCARIBE hemos
recibido la invitación por parte del
gobierno de México, para cuando estemos
en la cumbre de Salamanca, el gobierno de México
ha solicitado un encuentro aparte con los gobiernos
de Centro América y de la República
Dominicana y parece que la oferta es, ¿Cómo
México también puede contribuir
con la República Dominicana en lo que
tiene que ver con la factura petrolera?, y
estoy seguro que después que México
lo haga, también con ECOPETRO en Colombia
tendremos algunas posibilidades de programas
que contribuyan a aliviar la carga de la factura
petrolera en la República Dominicana.
De manera que la iniciativa de PETROCARIBE,
esta generando también una iniciativa
Mexicana y una iniciativa Colombiana y hemos
escuchado la iniciativa del Banco Interamericano
de Desarrollo de crear un fondo de estabilización
petrolera que nos permita sortear todas estas
dificultades. Y yo les digo a ustedes, los
dos enemigos que tiene el desarrollo en la
República Dominicana son dos partidos;
uno se llama el PP y otro se llama el PEN,
el PP es el Partido Petrolero y el otro es
el Partido Eléctrico Nacional, si derrotamos
esos dos partidos el camino esta abierto para
un futuro próspero en la República
Dominicana.
Yo no quisiera agobiarles mas de lo debido,
yo se que la hora avanza, y ayer el Secretario
Técnico hizo prácticamente una
amenaza, “el domingo nos volvemos a reunir
pero sin almuerzo”, eso me obliga también
a ser breve en esta parte final de mi intervención,
pero no quisiera terminar sin puntualizar algunas
ideas básicas de poder armonizar lo
que pueden ser visiones en conflicto. Uno tiene
que ver con el problema de la tasa de cambio,
los subsidios y el manejo cuasi fiscal. Los
sectores generadores de divisas, fundamentalmente
el sector de zonas francas y el sector turístico,
ven en la apreciación del tipo de cambio
una especie de amenaza de su competitividad
a largo plazo, y yo creo que pueden tener razón
en este argumento, y ayer tanto el gobernador
del Banco Central, como el Fondo Monetario
Internacional, se explayaron, se extendieron
en consideraciones sobre este particular. Hace
exactamente un año la preocupación
era a la inversa, hace un año la preocupación
era: ¿y usted cree que la tasa de cambio
podrá bajar a menos de 40? Y yo recuerdo
que me reuní en la transición
con algunos empresarios y le decía;
miren, yo pienso que si hacemos como los comerciantes
que nunca le ponen un precio redondo al artículo,
las cosas nunca valen seis pesos, valen 5.99,
o nunca vale tres pesos, vale 2.99, pero ese
efecto psicológico de ese decimal final,
yo les decía, yo pienso que se produciría
un gran efecto psicológico si logramos
colocar la tasa a 39.99 por un dólar.
Por lo menos esta por debajo de 40, pero lo
cierto es que hubo una recuperación
de la confianza más allá de lo
previsto, y la tasa de cambio se colocó a
29.99, es decir por debajo de 30 y hemos logrado
una estabilización por más de
un año, justamente entre 29 , 30, 31
etc. O sea ha habido una estabilización
en la tasa de cambio, y esa tasa de cambio
ahora ha generado una preocupación distinta,
la preocupación de si esa tasa de cambio
no es competitiva para los sectores generadores
de dividas, y se ha hablado aquí que
debe establecerse esa relación entre;
apreciación del tipo de cambio o la
tasa de cambio con relación a la tasa
de paridad. Honestamente yo les digo lo siguiente,
en relación con la tasa de cambio, como
con todo, lo que se requiere es un equilibrio.
El equilibrio que efectivamente la tasa de
cambio sea competitiva para los sectores generadores
de divisas pero que no resulte perjudicial
para el resto de la población, porque
un peso que se devalué significa inflación
para los pobres, ahora un peso que se sobrevalúa
significa entonces falta de competitividad
para los sectores generadores de divisas, ¿qué se
requiere? El balance, ¿Cómo se
establece el balance? Lo va indicando el mercado.
Tenemos una tasa flexible, tenemos una tasa
flotante, el mercado irá indicado efectivamente,
el valor de la moneda dominicana. Yo creo que
ahí estará la respuesta a ¿Cómo
establecer ese equilibrio? Entre falta de competitividad
para unos e inflación y disminución
de calidad de vida para los demás. Sobre
esa base iremos avanzando, ahora, algunas ideas
que implica toma de decisiones y que fueron
formuladas aquí, también requieren
de nuestra intervención o de poder expresar
nuestro punto de vista. Se habló por
ejemplo de un sistema energético sometido
a un subsidio cambiario, yo pienso que lo que
se está planteando es que si la tasa
de cambio no fuese lo que es, con la tarifa
que ya se tiene en el sector eléctrico,
sería sencillamente insostenible, porque
tal como está, y estamos hablando de
22 centavos de dólar kilovatio-hora,
pero a 22 centavos con una tasa a 30 o a 31
por uno, si esa tasa fuera de 50 por uno, o
40 por uno, o 60 por uno, sencillamente la
economía dominicana en conjunto se desplomaría,
aquello resultaría insostenible, absolutamente
insostenible, de manera pues que la tasa de
cambio, en este primer año de gobierno,
ha contribuido, por lo menos a que no se produjera
el desplome definitivo de la situación,
y por eso hemos visto que en la fase inicial,
en esta etapa inicial, el tema de la tasa de
cambio ha sido crucial. Es más, si durante
el año la tasa hubiese sido la que indicó el
Fondo Monetario Dominicano de 37 por uno, ¿a
como estaría el galón de gasolina?,
yo creo que estaría cercano a los 200
pesos el galón de gasolina. 200 pesos
el galón de gasolina, ¿es sostenible
en la sociedad dominicana? Yo creo que hubiésemos
tenido algunos estallidos sociales, algunas
protestas, porque al fin y al cabo, ni siquiera
en Estados Unidos o Europa los gobiernos escapan
a la ira de los pueblos cuando ven que el alza
en los precios de los combustibles se convierte
en una espiral inflacionaria para los demás
artículos que existen. En Estados Unidos
o en Europa esto solo se refleja en una caída
en el índice de popularidad del presidente,
pero en países como los nuestros se
convierte en protestas callejeras. Entonces
yo creo que aquí hay una situación
que debemos entender todos, hay elementos que
son racionales desde el punto de vista económico
pero que no son sostenibles desde el punto
de vista social, y no son viables desde el
punto de vista político. Hay decisiones
que desde el punto de vista de la racionalidad
económica: ¡impecables! Eso es
lo que debe hacerse, pero desde el punto de
vista de la viabilidad política ¡insostenible!
Porque va a llevar a un trastorno, a una tensión
a muerte, a la perdida de la legitimidad democrática
y con eso a perderlo todo. Entonces, en el
tema de la tasa de cambio y en el tema de los
subsidios por igual yo estoy tan consiente
como todos que el subsidio al sector eléctrico
significa el no poder responder adecuadamente
a la deuda social acumulada en la República
Dominicana, pero observemos lo siguiente, que
al inicio de este año con el Fondo Monetario
y el Banco Mundial se había establecido
que el subsidio al sector eléctrico
seria de 650 millones de dólares, esa
era la visión original, a una tasa de
37 por uno, a uno tasa de 30 por uno se estableció de
350 a 400 millones de dólares el subsidio.
La ineficacia que hemos tenido en el gobierno
en la parte de la distribución, mas
el alza en el precio de los combustibles, más
el incremento del consumo eléctrico
durante el período del verano ha llevado
el subsidio a 500 o a 550 millones de dólares,
mas en todo caso, 100 millones de dólares
menos, que si la tasa hubiese sido a 37 por
uno. De manera que hay una relación
entre tasa de cambio y sostenibilidad del sector
eléctrico, y sostenibilidad de la economía
en sentido general en la República Dominicana
y de la estabilidad política de nuestro
país. Entonces nos parece que es importante
tomar eso muy en cuenta a la hora de poder
establecer juicios valorativos sobre cuales
son las decisiones que se toman y cuales no.
El tema del cuasi fiscal; obviamente que el
tema del déficit cuasi fiscal es la
herencia más pesada y de más
largo plazo que ha tenido este gobierno, y
ya nadie espera que la pueda resolver en un
gobierno que termina en el año 2008,
nadie espera, ni lo plantea, porque no es posible,
y la experiencia internacional ha demostrado
que problemas de crisis bancarias de esa naturaleza
se prolongan mucho en el tiempo como se estableció aquí.
El caso de México en los años
90 y todavía México está resolviendo
su crisis bancaria. En Chile la crisis bancaria
de los 80 todavía en Chile se está resolviendo.
De manera que en la República Dominicana
ni en cuatro ni en 8 ni en 12 años se
va a resolver este problema. Pero tampoco se
necesita resolver este problema así,
es un problema que se tiene que gerenciar,
en la medida en que pasa el tiempo, por el
mero hecho del crecimiento vegetativo de la
economía, esta deuda se hace menos onerosa.
Esta deuda es menos significativa, de manera
que no tiene sentido económico racional
tratar de resolverla en lo inmediato si con
el tiempo por el crecimiento de la concomía
pierde significación y pierde valor.
Entonces, es un problema de largo plazo que
vamos a enfrentar. Ahora, si se parte entonces
de la idea de que es un problema de largo plazo,
pero ahora el déficit cuasi fiscal se
va a financiar a través de la política
fiscal, es decir, vamos a tomar recursos de
las recaudaciones del gobierno para atender
a salud, educación y seguridad social,
y vamos a financiar el déficit cuasi
fiscal, entonces no hay respuesta a la política
social, entonces aquí hay una especie
de toma y deja, o hago una cosa o hago la otra,
el gobierno de la República Dominicana
se ha comprometido con el cumplimiento de los
objetivos del milenio de Naciones Unidas: reducir
a la mitad la pobreza en los próximos
diez años, reducir la mortalidad infantil,
reducir la mortalidad materna, enfrentar los
problema de malaria, de tuberculosis, de sida,
es decir, enfrentar los problemas claves que
tienen que ver con lo social en la República
Dominicana. Hemos hecho la contabilidad de
costo de eso, y ¿Qué representa
para nuestro país en los próximos
diez años el poder cumplir con estos
objetivos que nos hemos trazado? 29 mil millones
de dólares, esto es lo que cuesta cumplir
con los objetivos del mileniun de desarrollo
en la República Dominicana para los
próximos diez años. Pero resulta
que el producto interno bruto de la República
Dominicana al día de hoy es tan solo
18 mil millones de dólares, de manera
que los objetivos del mileniun que es a diez
años, es mayor que el PIB nacional en
un año calculado en 18 mil millones
de dólares, ¿Qué estamos
diciendo? Que no hay recursos en el ámbito
nacional para cumplir con los objetivos del
mileniun y el desarrollo, no nos hagamos ilusiones,
ni tampoco establezcamos metas que estén
más allá de nuestras posibilidades
reales internas. Ahora, ¿eso quiere
decir que no es posible cumplir con las metas
del desarrollo y el mileniun? Yo creo que sí,
pero no mediante un mecanismo de financiación
del desarrollo, solo con recursos internos
de República Dominicana, se necesita
entonces el compromiso real de la comunidad
internacional. Es cierto que en la cumbre de
Monterrey se planteo que cada país es
el responsable del financiamiento de su propia
realidad, es cierto, pero eso tiene mucho de
sofismo, porque si yo soy el responsable del
desarrollo de mi propio país, pero mi
país carece de los recursos, entonces, ¿como
la comunidad internacional responde a esa insuficiencia
de recursos de cada nación? yo creo
que aquí se requiere una participación
mas activa, más dinámica de los
organismos internacionales de desarrollo, el
papel del Banco Mundial, el papel del Fondo
Monetario Internacional, pero también
el papel de los países industrializados
y desarrollados del mundo, que tienen que entender
definitivamente, como lo ha entendido el gobierno
de España, que propuso en la Cumbre
Iberoamericana, el cambio de deuda por educación,
nosotros lo que planteamos es el canje de deuda
por cumplir los objetivos de desarrollo del
mileniun de cada uno de nuestros países.
Si no hay una actitud de generosidad, si no
se va mas allá de meros mecanismos de
mercado, y no se entiende que todos estamos
en el planeta jugandonosla todos juntos y que
por consiguiente cuando se plantea una política
de canje de deuda por objetivos de desarrollo
del mileniun, no es que nos están concediendo
nada, no es que es una política caritativa
y de filantropía sino que es la inversión
al desarrollo, para que los problemas del sub
desarrollo, de las carencias y las insuficiencias
no lleguen a las costas de los países
desarrollados. De manera que esto no es mas
que una inversión, pero para nosotros
en la República Dominicana, empezando
con esta oferta generosa de España de
cambio de deuda por educación, si lo
podemos extender a los programas de salud,
y a posprogramas de seguridad social, y a los
programas que tienen que ver con infraestructura
básica, sin duda alguna que habrá un
gran salto hacia delante en el desarrollo.
De manera que como ustedes ven hay muchos desafíos,
desafíos viejos, desafíos nuevos,
un entorno internacional a veces incierto,
un entorno internacional que nos impacta muchas
veces negativamente, pero insisto, estos desafíos
a veces se convierten en grandes oportunidades,
en la República Dominicana estamos llevando
a cabo una tarea titánica por transformar
y organizar un país, organizar el Estado,
organizar la economía, organizar la
sociedad. ¡Démonos todos las manos
en estas tareas, cumplamos cada quien con nuestras
obligaciones, yo les propondré próximamente
planes en cada una de las áreas, lo
que tiene que ver con turismo, lo que tiene
que ver con zonas francas, la creación
de comisiones especiales dentro de la Comisión
Nacional de Competitividad, que involucre al
sector público y al sector privado en
el área de turismo, en la agropecuaria,
zona franca, en la industria, en cada una de
las áreas crear comisiones de trabajo,
que se deben reunir mensualmente para darle
seguimiento al plan de acción que nos
hemos trazado y el año próximo
cuando nos juntemos entonces podamos tener
incluso otro formato donde esas comisiones
vienen presentando los resultados de los logros
obtenidos durante este año de gestión
y de ejecución de los planes que nos
hemos dado, y yo les puedo asegurar, que si
adoptamos esa metodología, declarando
desde hoy a la República Dominicana
en estado de alerta permanente en estado de
urgencia para cumplir con sus objetivos de
desarrollo, entonces yo estoy seguro que podremos
decir e´ pa´ lante que vamos!.
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