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Seminario Sobre Desarrollo y Políticas Económicas:
Experiencia Internacional y Lecciones Aprendidas

Palabras de Clausura
Secretario Técnico de la Presidencia - Ing. Juan Temistocles Montas

Secretario Técnico de la Presidencia
   

1. En el discurso de apertura de este seminario que hemos denominado “Desarrollo y Políticas Económicas: Experiencia Internacional y Lecciones Aprendidas”, el señor presidente de la Republica, Dr. Leonel Fernández Reyna, definió como objetivo principal evaluar la experiencia internacional en la búsqueda de un modelo de desarrollo sostenible que vaya de la mano con la equidad social, dado los grandes cambios que ha habido en la región de América Latina y el Caribe en los últimos 30 años y en especial a partir de los años 90. Hay grandes lecciones que asimilar, grandes lecciones que aprender, porque ha habido cambios muy notables en lo que tiene que ver con las teorías, en lo que tiene que ver con los conceptos y las visiones a aplicarse en el diseño de políticas públicas referentes al desarrollo.

Pero cuando uno mira la región en sentido general, se presenta un panorama análogo al de la República Dominicana, dado que consistentemente todas las encuestas indican que hay una gran desilusión de la ciudadanía con la forma de funcionamiento del sistema democrático en América Latina. Más que con el funcionamiento de las instituciones, que siguen siendo frágiles en muchos lugares, la desilusión tiene que ver con el desempeño económico y social de los sistemas democráticos. Se trata entonces, de una oportunidad para escuchar con la debida cautela principios y lecciones aprendidas a nivel regional, y sobre esta base analizar y reflexionar acerca de dónde estamos y hacia dónde vamos como país en lo que a modelo de desarrollo se refiere. Las lecciones aprendidas y aportes que se ofrezcan girar en torno al objetivo común de avanzar en la construcción de un clima que propicie el crecimiento sostenido, a la vez que sea un modelo exitoso en la satisfacción de expectativas de calidad de vida, generación de empleos y reducción de los niveles de pobreza. Se tiende a pensar que un modelo integrador de ambos objetivos: crecimiento y eficiencia por un lado, y satisfacción de expectativas sociales, por el otro, deberá resultar de la interacción fecunda del mercado, como mecanismo de asignación de recursos y la intervención del Estado como redistribuidor de la riqueza que se genera bajo la orientación del mercado.

2. Al abordar el tema “Panorama Actual de las Economías Latinoamericanas” se hizo un repaso de la situación económica de la región y los desafíos que se deberán enfrentar en el mediano plazo. En el caso dominicano, las estadísticas mas recientes evidencian que hemos avanzado en la recuperación de la estabilidad y el crecimiento macroeconómico, tras la caída severa de 2003. La exposición y reflexiones desarrolladas ayudan a ver mejor los riesgos que enfrentamos para consolidar y sostener los resultados logrados hasta ahora, los cuales son todavía frágiles e insuficientes. Aquí, como en otros países de la región, requerimos elevar las tasas de ahorro e inversión hasta niveles compatibles con las necesidades de crecimiento y creación de fuentes de empleos que nos permitan corregir el gran desequilibrio en el mercado laboral y mejorar la equidad; necesitamos aprender a captar inversión extranjera directa de calidad, con encadenamientos productivos que agreguen mas valor a las exportaciones, que propicie el aprendizaje y con capacidad tecnológica incorporada a los productos y servicios que se generan; avanzar en el desarrollo del nuevo rol del Estado como ente facilitador de la función de asignación de recursos por parte del mercado y propiciador de la justa distribución de la riqueza que se produce. A estos se suman otros riesgos de gran magnitud en el escenario internacional tales como el déficit sostenido de la balanza de pagos de la economía norteamericana, el debilitamiento de los términos de intercambio y la vulnerabilidad ante el shock que representa el aumento de los precios del petróleo.

3. En el tema “La Construcción de Acuerdo y el Consenso Político como base para el desarrollo” el expositor señaló tres problemas fundamentales que América Latina debe enfrentar: a) la asimetría que presenta la economía internacional en el marco de la globalización; b) la necesidad de lograr una competitividad sostenible en el tiempo; y c) romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad y la pobreza a través de políticas públicas adecuadas. El panorama latinoamericano no deja de ser preocupante, pues la fragilidad económica y social se acompaña de una fragilidad política y hasta de cierta desafección al sistema democrático, con el resurgimiento de atmósferas sociales que pueden minar los sistemas de negociación de conflictos y favorecer las ofertas populistas que se caracterizan por ser simplistas y unilaterales, lo que resalta la necesidad de establecer reglas de juego respetadas y transparentes, sistemas políticos eficientes y la reducción gradual de las desigualdades.

La confianza es un tema central de la democracia, desterrar la relación amigo-enemigo, desarrollando espacios y posibilidades donde los conflictos puedan resolverse. Pasar de la pluralidad al pluralismo y de la tolerancia pasiva a la tolerancia activa, sólo se puede resolver a través de un camino laborioso y gradual, pero urgente frente a las crisis que hoy vive la región, que como bien sabemos son demasiadas y hasta dramáticas. Sin embargo, la democracia no vive sólo de participación, pluralismo y derechos, sino también de deberes y del ejercicio de la autoridad en el marco de la ley.

4. La exposición sobre “La Política Fiscal” se centró en los siguientes aspectos: i) equilibrios macroeconómicos; ii) la omnipresencia del Banco Central en lo fiscal; iii) la política fiscal anticíclica; y iv) reflexiones sobre gasto y tributación. El equilibrio macroeconómico implica que no existan desbalances que signifiquen serios problemas que lleven a centrar toda la atención política y técnica en el corto plazo, dado que esto es vivir siempre en la coyuntura con un enfoque necesariamente cortoplacista que hace no sólo olvidar la visión de futuro sino que puede desdibujarla completamente, con la consiguiente pérdida de objetivos centrales y por ende de confianza. Con respecto al segundo aspecto, un Banco Central omnipresente en lo fiscal, se plantea que esto implica asumir funciones y objetivos que definitivamente están fuera del manejo instrumental de la autoridad monetaria. En relación a la política anticíclica se plantea que esta no ha existido, dada la tendencia de que el gasto público se sujete a la disponibilidad de caja, lo cual implica que cuando la economía se encuentra en una fase de expansión, el gasto público refuerza esta situación. Sin embargo, cuando se presentan situaciones adversas por choques externos por ejemplo, la actividad se ralentiza y los ingresos fiscales se ven afectados de tal manera, que el gasto público necesariamente debe contraerse.

Las reflexiones sobre la tributación se centraron en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), bajo la premisa de que las exenciones basadas en productos que afectarían el poder adquisitivo de los grupos poblacionales de menores ingresos, implica abrir la puerta a la evasión y elusión del impuesto. Sostiene que la equidad del sistema no puede verse sólo por la parte tributaria, sino que tiene analizarse en función del destino que tendrán estos recursos. Si con ellos se refuerza la capacidad de dichos grupos es posible que el balance neto, resulte en una posición más favorable de la que tenían cuando gozaban de ciertas exenciones en la canasta básica. Esto quedará sujeto a la red de seguridad que el Estado pueda desarrollar, mediante la adecuada focalización de aquellos estratos de la población menos favorecidos y realmente afectados por la aplicación del impuesto.

5. En la sección sobre “El Rol del Sector Financiero” se puso de relieve que contar con un sistema financiero que desempeñe con eficiencia su función de intermediación entre el ahorro y la inversión, constituye una de las más altas prioridades de la política pública. Al repasar las funciones principales reservadas a este sector, así como un conjunto de efectos directos e indirectos asociados al crecimiento económico, la acumulación de capital, aumento de la productividad y la construcción de la equidad, pudimos apreciar en el contexto de este seminario la trascendencia que tiene para el desarrollo del país seguir avanzando en el fortalecimiento del marco legal e institucional, para dotarnos de un sistema financiero cada vez mas fuerte, competente y eficiente. En este sentido, quedó subrayada la relevancia de los esfuerzos que se desarrollan actualmente para reforzar la legislación sectorial y fortalecer la función de supervisión bancaria en el ámbito nacional.

6. La exposición “El rol de la Política Monetaria” tuvo como propósito analizar, tomando como referencia el caso mexicano, los distintos modelos de esa política adoptados hoy en día para alcanzar los objetivos generalmente buscados. Convencionalmente, se acepta como objetivo primario la estabilidad de precios (en la formulación-USA, se suma también el objetivo de pleno empleo); y como objetivos secundarios, se identifican la reducción de la volatilidad macroeconómica y la estabilidad del sistema financiero. Tras definir los mecanismos de transmisión de la política monetaria, se enfatizó la conveniencia de la no dominancia fiscal sobre las decisiones de la autoridad monetaria. Fueron analizados las ventajas y desventajas de cuatro regímenes de política monetaria en función de la variable objetivo seleccionada; i) régimen basado en objetivo de tipo de cambio, ii) régimen basado en objetivo de agregados monetarios, iii) régimen basado en objetivo de inflación, y iv) régimen basado en objetivo implícito de inflación.

La experiencia reciente es que una cantidad cada vez mayor de autoridades monetarias se han pasado al régimen del objetivo de inflación, y en la medida que lo han logrado, facilitan la confianza del sistema económico en su caminar hacia la imagen objetivo trazada. No obstante, un régimen de objetivo de inflación para ser exitoso requiere de: una meta explicita de mediano plazo para la inflación; un compromiso institucional, especialmente de todo el sector público, con la estabilidad de precios por sobre cualquier otro objetivo; una estrategia de comunicación que informe a la opinión pública sobre cual es la política monetaria y cuáles son los resultados que se están alcanzando; la responsabilidad del Banco Central en el logro de los objetivos, lo cual implica una gestión por resultados sujeta a premios y castigos.

7. En el tema La Política Social como Elemento Clave del Desarrollo se abordaron las características de la región y las principales implicaciones en términos de asignación del gasto publico, políticas de familia, protección social y programas condicionados. El seguro social debe conciliar las funciones de aseguramiento, ahorro, solidaridad, redistribución y cobertura universal. Además, se destacó la relevancia de establecer una agenda política que tenga como base un pacto de cohesión social. En lo que respecta a la políticas hacia la protección social se propuso, entre otras líneas de acción, i) avanzar hacia la universalización promoviendo la cobertura de todas las personas independientemente de su capacidad contributiva; ii) incorporar mecanismos de solidaridad en el financiamiento; iii) mejorar la eficiencia en la gestión de los agentes públicos y privados; y iv) incrementar los niveles de financiamiento dentro de las restricciones presupuestarias de las economías. El acuerdo de cohesión social que se propone se basaría en cuatro pilares fundamentales: i) la cohesión social y restricciones macroeconómicas; ii) la cohesión social y empleo; iii) cohesión social y protección social; y iv) cohesión social, educación y capacitación.

Al abordar este tema debe tenerse en cuenta que la población dominicana en 75 años se multiplicó por diez, pasando de menos de un millón a más de nueve millones y la ciudad de Santo Domingo, en dicho lapso, pasó de menos de cuarenta mil habitantes a tres millones, multiplicándose más de 700 veces. De esta explosión demográfica surgen nuevos problemas ambientales y de servicios públicos de higiene, agua, electricidad y seguridad. En este marco la apertura al exterior de la economía dominicana, que se inicia en la década del 60, se caracteriza por una apreciable dependencia financiera externa del Gobierno, por un consumismo extremo, por crecientes niveles de pobreza, por deterioro ambiental y obviamente, por una mala distribución del ingreso.
Las limitaciones financieras que confronta, hacen que la tendencia del Estado sea dejar la educación y la salud cada vez más en manos privadas, lo que se traduce en una muy notable pérdida de bienestar social. Aún así, la cobertura escolar entre 6-18 años era la segunda entre los países de América Latina y también han mejorado apreciablemente las tasa de mortalidad infantil; sin embargo, la esperanza de vida al nacer es de sólo 66.7 años y el porcentaje de desnutridos alcanza al 25% de la población total. Ahora, cuando se quiere incrementar el gasto social, al Estado le implica lograr la aceptación de impuestos adicionales, lo cual se hace más difícil ante la tradición evasiva de impuestos y la obstrucción de los partidos de oposición. Por otra parte, el alto porcentaje del gasto público dedicado a inversiones, unido a la necesidad de operarlas y mantenerlas, hace que el resultado no sea halagüeño; sucediendo algo similar con los gastos sociales, donde la posibilidad de financiarlos es reducida y a la larga, lleva a su deterioro por bajos salarios reales, carencia de incentivos e imposibilidad de pagar pensiones adecuadas, ni seguros de salud y cesantía. Un problema adicional que experimentan las políticas sociales dominicanas, especialmente las relacionadas con la salud, lo presenta la inmigración haitiana que aumenta el número de usuarios sin contribuir proporcionalmente a su financiamiento.
En consecuencia, se requiere de un proceso de reformas institucionales y financieras basadas en una cohesión del sector público y privado, de manera que el Estado paulatinamente asuma el rol que le corresponde en la prestación de servicios sociales con un determinado nivel de cobertura y calidad, articulando así una política social exitosa.

8. La exposición denominada “Innovación Tecnológica y Políticas de Desarrollo Productivo” resaltó la innovación como uno de los mayores desafíos al que se enfrentan las economías en desarrollo, especialmente las economías pequeñas, en su proceso de integración a los mercados internacionales. Puso de relieve que el éxito de este proceso depende enormemente de la creación de un cuadro de condiciones y políticas propiciadoras del crecimiento sostenido, con cuatro pilares básicos: i) inversión: implica la creación de condiciones macro, seguridad jurídica, clima pro inversión, mercado financiero, microcrédito y otros; ii) política favorable al desarrollo del capital humano: tiene como instrumentos principales la capacitación, la educación, entrenamiento y otros; iii) aumento de la productividad de los factores y fortalecimiento de la competitividad internacional; y iv) la dotación de insumos críticos tales como energía, infraestructura, transporte, infraestructura de telecomunicaciones (TIC) y otros. La innovación tecnológica se articula con estos cuatro pilares; pero lo hace principalmente al constituir el elemento determinante de la productividad de los factores y la competitividad internacional.
Una integración exitosa a los mercados internacionales requiere de visión de desarrollo con perspectiva de largo plazo, que asuma como uno de sus ejes fundamentales la innovación tecnológica como medio para desarrollar la productividad y a la competitividad. En la práctica, se trata de un proceso complejo cuyo desarrollo requiere de un serio compromiso del Estado, reflejado en el diseño y práctica de políticas públicas coherentes y la visión, arrojo y perseverancia de un sector privado con vocación de compromiso con la producción de innovación. De hecho, este ha sido el camino que han seguido los países y economías que hoy en día lideran la productividad y competitividad en el mundo. Y disponemos hoy en día en América Latina y el Caribe de experiencias exitosas, de probada rentabilidad en la generación de innovación y fomentadoras de la productividad y la competitividad de los recursos. En Chile, por ejemplo, esto se ha traducido en el desarrollo de inversiones por montos cuantiosos en áreas como la forestal, biotecnología, recursos marinos, agroindustrias, acuicultura, gobierno y servicios públicos, competencias laborales y otras. La lección es que se requiere de mucha visión y paciencia; pero los beneficios llegan y son observables hoy en día en términos de expansión de la capacidad exportadora de las empresas y sectores, aumento de la productividad y competitividad, aumento del valor agregado de las exportaciones, crecimiento de las exportaciones y mejora de la calidad de bienes y servicios, entre otros.

9. En la sesión relativa a “Comercio y Desarrollo”, se trató el tema “US-DR-CAFTA: la Agenda Complementaria para el Desarrollo”. En la primera parte se puso de relieve los retos que plantea este proceso para la economía dominicana en los términos de su asimetría respecto de la economía estadounidense, desviación del comercio, protección baja a productores sensibles agropecuarios y otros aspectos que implican cambios y modernización de leyes, normas y procedimientos en el ámbito local. Se resalto la importancia de que el país cuente con una agenda de largo plazo y medidas complementarias que faciliten el máximo aprovechamiento de las ventajas y oportunidades que ofrece el Tratado, y no se mire a éste como un fin en sí mismo, sino como un instrumento que, bien manejado, puede facilitar el crecimiento y desarrollo sostenido, el combate a la pobreza y el aumento del bienestar de la población. En este contexto, se hizo énfasis en que el librecomercio no es, no lo ha sido en el caso de México, la panacea del desarrollo. Desde año 2000 para acá, han surgido evidencias de deterioro del denominado “efecto-NAFTA”, quizá presentes desde su entrada en vigencia (enero 1994) pero ocultado por la devaluación de diciembre de ese año y el ciclo expansivo de la economía estadounidense en el segundo lustro de la década de los noventa. En México, hoy en día, Gobierno, investigadores y académicos, y el mismo sector privado reconocen cierto agotamiento del NAFTA y la necesidad de medidas complementarias que lo sitúen como parte de la estrategia de desarrollo.

En la segunda parte se analizó el tema República Dominicana frente al CAFTA: Algunas reflexiones sobre el desempeño comercial dominicano y sus perspectivas. A modo de diagnóstico, se evaluó el desempeño exportador con respecto a los países de Centroamérica, y se puso en evidencia, entre otros aspectos, i) la expansión limitada de las exportaciones locales en el mercado norteamericano en comparación con los países centroamericanos; ii) la mayor dependencia de las exportaciones locales de esquemas preferenciales, aún siendo una economía más diversificada en términos de productos exportados; iii) en los años recientes, República Dominicana ha evidenciado una capacidad limitada para penetrar mercados en expansión al tiempo que, en términos relativos, cuenta con más productos “perdidos” y “menguantes” en el mercado norteamericano; y iv) paulatinamente, ha ido perdiendo el perfil de país con mayor orientación tecnológica en su base exportadora. Como elemento complementario al diagnóstico, en relación con Centroamérica, se destaca que en la actualidad, el país dispone de salarios relativamente altos, pero probablemente acompañado de mayor productividad; con crédito relativamente más abundante, aunque con orientación al comercio y a los préstamos personales en desmedro de actividades industriales; mayor presión tributaria y mayor dependencia de impuestos al comercio exterior; limitaciones en infraestructura y un ambiente de negocio a la altura del promedio de los países de la Subregión. Se destacó la adhesión del país a este proceso como la única forma de mantener las ventajas arancelarias de que ya se dispone en el mercado norteamericano.

Finalmente, se advirtió que la existencia de más asimetrías que convergencias constituye un factor de riesgo serio, y con esto se argumentó la tesis de la insuficiencia del libre comercio para impulsar el desarrollo y mejorar los niveles de bienestar de la población. En consecuencia, si bien el comercio internacional es crucial para la República Dominicana dada su condición de país pequeño, no hay que descuidar el fortalecimiento del mercado interno como mecanismo de generar eslabonamientos intersectoriales y generación de empleo.


 

 

 

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